Martes 12 de Agosto de 2008
Las manos en forma de plegaria de cara a la popular local fue su manera de pedir perdón. Así Jorge Emanuel Broun intentó lavar el error que cometió en el segundo gol de Estudiantes, justo en su primer partido como titular en el Gigante de Arroyito. Factura estaba festejando el tanto del Kily González de frente a la tribuna canalla, le dio la espalda al juego y pagó esa infantil distracción con el insólito descuento de la visita. Fue un duro golpe para el uno auriazul que pudo ser matizado por la trascendental victoria en el arranque del Apertura. "Fue complicado, una sensación muy fea. Me sentí muy mal en ese momento. Por suerte, mis compañeros me ayudaron mucho y el gol quedó como una anécdota porque el equipo pudo ganar que era lo más importante y lo que queríamos", contó Broun.
Sobre la polémica jugada, el arquero brindó sus sensaciones. "Después del gol estaba muy mal pero traté de no volverme loco. Enseguida me di cuenta de que tenía que pensar en el equipo porque lo más importante para nosotros era el resultado. Me comí la bronca, traté de serenarme y por suerte después me salieron las cosas bien y pude cortar varias pelotas importantes", agregó Factura.
El joven jugador reconoció que nunca antes le habían convertido un gol de esa manera. "Nunca, si no, hubiese aprendido. Y tampoco vi muchos goles que lo metan de esa manera. Me acuerdo muchos de mitad de cancha como los de Palermo, Chilavert o Calderón, pero nunca fueron después de un gol del propio equipo", admitió. "Ellos fueron muy inteligentes, sacaron rápido y Boselli le pegó justo. Yo me fui del partido, no miré la pelota. Fue una desgracia que no pasó a mayores".
-Qué te dijo Vitamina— —Entré al vestuario muy bajoneado pero me dijo que me quede tranquilo, que de los errores se aprende, que goles como ese no me pueden pasar más. Puedo cometer otros mil errores, pero de ese tipo nunca más. Me hizo bien hablar con él. —Te hiciste cargo enseguida. —Fue evidente, un error infantil mío. De estas equivocaciones también se aprende. Es bueno que uno lo admita. Igual, se notó la unión del grupo que me bancó en todo momento. Quedó demostrado ya que después de ese gol no nos caímos. —A este Central le llegan poco pero le convierten.
—El primer gol de Boselli fue virtud de ellos. Elaboraron muy bien la jugada. Para nosotros es mejor que nos lleguen poco. Los defensores y yo queremos cuanto más lejos mejor. Lo más importante es ganar. Si nos convierten mucho, mala suerte, ya van a venir las buenas. Yo estoy tranquilo y sigo con mucha confianza.