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Central: Cuffaro armó el equipo con los pibes y aguarda refuerzos

Se juega como se vive. Por eso la realidad futbolística de Central está atada a lo que pasa dentro y fuera de la cancha, aunque en este momento lo que acontece en el rectángulo de juego es más provechoso que lo que ocurre en las reuniones de escritorio, donde se demoran y frustran las llegadas de los refuerzos. Ariel Cuffaro Russo, que sigue en la dulce espera por las incorporaciones de valía, no se quedó de brazos cruzados y con lo que tiene a disposición armó una base joven, compacta, ordenada...

Jueves 13 de Agosto de 2009

Se juega como se vive. Por eso la realidad futbolística de Central está atada a lo que pasa dentro y fuera de la cancha, aunque en este momento lo que acontece en el rectángulo de juego es más provechoso que lo que ocurre en las reuniones de escritorio, donde se demoran y frustran las llegadas de los refuerzos. Ariel Cuffaro Russo, que sigue en la dulce espera por las incorporaciones de valía, no se quedó de brazos cruzados y con lo que tiene a disposición armó una base joven, compacta, ordenada y con hambre de protagonismo. Un equipo plagado de juventud, que conjuga obediencia táctica y un despliegue físico arrollador. Esto fue lo más positivo de lo que mostraron ayer los boy scouts de Cuffaro en el empate 1 a 1 ante Unión. Por primera vez se acopló con criterio a la estructura Martín Astudillo. Gonzalo Castillejos abrió la cuenta para los canallas y el empate fue olímpico por un remate de Jorge Torres que se llevó el viento. Los auriazules por ahora están en el terreno de los grises, no es todo tan oscuro ni tan claro.
  En general los equipos se ensamblan a partir de los jugadores de mayor jerarquía, que luego son rodeados por los juveniles. Pero Cuffaro obligado por las circunstancias debió elegir el camino opuesto. “La base está más allá de los refuerzos que lleguen”, expresó ayer el DT auriazul luego del amistoso. Es que esta joven formación comenzó a escribir su propia identidad. Y ayer el ensayo ante Unión fue otro capítulo para ojear el Central que se viene. Orden defensivo, las tres líneas respaldadas, desborde por los costados y agresividad arriba. Faltó lo más difícil: pausa y sorpresa.
  Castillejos en el primer tiempo estrelló un cabezazo en el travesaño. Y en el complemento el grandote centrodelantero metió un sablazo para poner en ventaja a Central, pero en la jugada siguiente Torres ejecutó un córner que se le coló a Broun por el segundo palo con incidencia del viento. Fue justo el empate, aunque el canalla sacó una luz en el rendimiento. Astudillo ingresó como relevo y demostró buen manejo y ubicación para cortar. Central espera refuerzos, que hasta Angel Zof, que ayer estuvo en Arroyo, admitió que “deben llegar” para potenciar a los pibes. l

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