En la Copa de la Liga 2023 también estuvo frente a un partido en el que debía ganar para lograr un objetivo. Contra Arsenal, en el torneo que fue campeón
Domingo 26 de Mayo de 2024
No abundan en el fútbol las veces en las que un equipo está frente a la imperiosa necesidad de un resultado (léase un triunfo) y esto suele ocurrir generalmente en instancias decisivas de una competencia. Central está hoy parado frente a ese escenario y por eso la obligación de demostrar. ¿Es la primera vez que este equipo de Russo se topa con una situación de estas características? No. Ya pasó por algo similar y salió muy bien parado. Hay que remontarse a aquel partido en cancha de Arsenal donde lo único que le servía era la victoria para acceder a los cuartos de final de la Copa de la Liga 2023 (dependiendo además de otros resultados) y la historia es tan reciente que todos la tienen muy presente en la cabeza.
En noviembre del año pasado Central venía de meter un triunfazo (3-1) ante River, indispensable para seguir en carrera, pero tenía una estación más por abordar: el choque en cancha de Arsenal, donde sólo le valía el triunfo para clasificar a los cuartos de final de la Copa de la Liga. Dependía de otros resultados, pero debía ganar.
Y lo que hizo el equipo de Russo fue cumplir con su cometido. Después de un largo tiempo sin ganar como visitante (el único había sido en cancha de Huracán, por la Liga Profesional), el canalla hizo bien los deberes y con goles de Luca Martínez Dupuy y Jaminton Campaz se impuso por 2 a 1.
Como Independiente no ganó en Córdoba frente a Talleres, Central logró el pasaje a las instancias finales de un torneo en el que finalmente se consagró campeón. Además, esos tres puntos (por la derrota de Godoy Cruz a manos de Boca) le valieron para hacerse un lugar en la fase de grupos de la Copa Libertadores que hoy está transitando.
Ese fue el único partido en todo el ciclo Russo en el que el equipo debía ganar sí o sí para lograr un objetivo determinado.
Con Caracas, similar
Un poco más en el tiempo está el partido con Caracas, en el Gigante, en el que las urgencias también golpearon las puertas en Arroyito. Es que Peñarol venía de ganarle a Atlético Mineiro y eso hizo que Central tuviera que vencer a los venezolanos para continuar con aspiraciones en la Copa Libertadores, pero era eso, ganar para seguir con chances y no para alcanzar un objetivo. No obstante, la victoria tuvo una implicancia enorme, porque con esos tres puntos Central se aseguró continuar en una copa internacional.
El de este martes en Montevideo tiene el mismo olor a aquel en cancha de Arsenal, porque es la última posibilidad que tiene frente a sus narices. Es ganar o ganar, por segunda vez en el ciclo, para cumplir un objetivo trazado.