Martes 10 de Enero de 2023
Una jornada de entrenamiento requiere mucho más tiempo del que el plantel está en cancha y, por supuesto, varias manos para que cuando los futbolistas lleguen al campo de juego esté ya todo en condiciones. La Capital y LT8, por la buena predisposición del cuerpo técnico de Central que encabeza Miguel Angel Russo, tuvo la posibilidad aquí en Chile, de ver en varias ocasiones cómo es ese trabajo previo, del que forman parte por supuesto los utileros, más los kinesiólogos y parte del cuerpo técnico, que son quienes dictaminan el orden de los elementos de acuerdo a los trabajos previstos para el entrenamiento. Una hora antes aproximadamente de cada práctica la utilería llega al predio La Alpina para que esté por todo en condiciones.
Uno de los principales encargados de dar las órdenes el el preparador físico Jorge Rey, que es generalmente el que comanda la primera parte de cada entrenamiento, hasta que Miguel Russo tome la posta para los trabajos tácticos o con pelota.
Ya con la rutina predeterminada, el profe Rey marca dónde deben ir las estacas, los conos, las cintas, los cajones, los elásticos y cada uno de los elementos que fueran a ser utilizados.
De esa rutina por supuesto están a cargo algunos otros integrantes del cuerpo técnico, en este caso el ayudante de campo Claudio Ubeda y también Hugo Galloni, quien comenzó a desempeñarse como nexo entre la primera y la reserva, pero que igual tiene mucha participación en el cuerpo técnico, además del Rifle Hernán Castellano (entrenador de arqueros). Russo llega siempre con el plantel.
Automáticamente, los utileros Sergio Bezombe, Héctor Cardozo y Juan Pablo Sena (uno suele quedarse trabajando en el hotel) se transforman en los principales colaboradores, pero también lo asisten algunos de los kinesiólogos (Eduardo Brienzo, Javier Marengo y Leandro Arri).
Mientras todo eso ocurre, Alejo Berardi, analista de video, prepara en una mesa todos y cada uno de los GPS que los jugadores se calzan en las pecheras. Después, durante la práctica, Berardi es quien monitorea el funcionamiento del drone.
A medida que los trabajos van cambiando los utileros van retirando elementos del campo de juego y al final del entrenamiento todos dan una mano para cargar las cosas al furgón de la utilería. Y así todos los días, al menos en esta estadía en Chile, donde se puede apreciar toda la logística previa que se necesita para que cuando los futbolistas lleguen al lugar tengan todo listo para trabajar. Todos tienen una función asignada y pese a que hay quienes madrugan y arrancan antes que el resto, hay una colaboración colectiva.