Domingo 12 de Diciembre de 2010
Central despidió un año traumático y negro desde lo futbolístico con una enorme victoria en la visita a Aldosivi. Las olas y el viento le sentaron muy bien al equipo de Rivoira, que a pesar de haber cometido fallas en algunos pasajes supo construir una goleada histórica y reconfortante de cara a lo que viene. El canalla se despabiló y se sacó la mufa que lo venía acompañando en juego y resultado para cerrar el 2010 con la esperanza de que si aparece el equipo, el sueño del ascenso puede ir tomando forma. Un 5 a 0 para capitalizarlo como aprendizaje y envión anímico.
Central tuvo una contundencia formidable y se regaló una goleada que vale oro por todos los golpes anímicos que debió soportar este grupo. Fue muy diferente la postal de los jugadores abrazados ayer en el círculo central con una sonrisa tras el juego, a la salida cabeza gacha de una semana atrás ante Jujuy. El canalla mostró síntomas vitales y eso es lo que cuenta.
El primer tiempo fue una síntesis de las cosas buenas y malas que puede hacer Central. Porque tuvo momentos decididamente flojos y con algunas fallas garrafales. Pero a la vez hubo algunos intentos de jugar por abajo y aunque fueron a cuentagotas alimentaron la ilusión.
En la etapa inicial, en la columna del debe no se puede soslayar la salida en falso a lo lejos de Jorge Broun, que no reventó la pelota, se la robó Secaffien y pudo costar caro. Pero también hubo grietas en retroceso y errores no forzados.
Claro que el local estaba lejos de ser la 8ª maravilla. Y en este contexto de medianía fue el pibe Rivero (que había desperdiciado una chance inmejorable) el que se animó a capturar la pelota y como un jugador de play station llevarla al pie hasta la zona de gatillo para sacar un remate esquinado que se alojó en la red de Aldosivi. Con esa ventaja mínima, se fue al descanso.
En el complemento, cuando se esperaba la salida de Aldosivi a quemar las naves por el empate, Central encontró un oasis futbolístico de juego asociado y precisión, que casi no había mostrado en el torneo. Así liquidó el pleito en un ráfaga de inspiración. Tras una perforación por derecha de Rivero la pelota le quedó picando al Kily en diagonal al arco y el capitán le metió un fierrazo cruzado, que desvío mediante en Pena, se convirtió en el segundo.
Tras cartón, Herrón lo tomó de la camiseta a Figueroa dentro del área y Lucho, tras fallar en el primer intento por presunto adelantamiento del arquero Campodónico, clavó el tercero.
Aldosivi sacudió un par de veces los reflejos de Broun y Central en la recta final del partido volvió a desenfundar un vértigo ofensivo admirable y con dos estocadas cerró el resultado. Corrida electrizante de De León que el propio delantero definió con categoría. Y luego otra maniobra de Lavandina que tuvo final goleador en Figueroa. Así, Central terminó el año con una gran goleada y con la ilusión de que si aparece el equipo, se puede soñar.