Ovación

Central cayó 2 a 1, decepcionó y se alejó de los punteros

Hay que jugar muy mal para perder sin atenuantes con Almirante Brown. Para ser superado ampliamente por un equipo apenas discreto, pero que tuvo la disciplina táctica y la fortaleza mental para sentirse superior al canalla.

Martes 03 de Abril de 2012

Hay que jugar muy mal para perder sin atenuantes con Almirante Brown. Para ser superado ampliamente por un equipo apenas discreto, pero que tuvo la disciplina táctica y la fortaleza mental para sentirse superior al canalla desde el minuto uno al noventa. Central ayer fue una sucesión de errores no forzados, de desacoples generales, de desatenciones inexplicables y de fallas que no puede cometer un equipo que aspira a volver a primera división. No es el fin del mundo, ni el final de la ilusión por ascender, pero otra vez el canalla tuvo una actuación fantasmal cuando debió mostrar credenciales de candidato serio. Fue una derrota indiscutible, que incluso fue más nítida desde el desarrollo a favor de los de Blas Giunta, que en el escueto 1-2 que tuvo la chapa final. Un tirón de orejas de cara a lo que viene.

¿Por qué perdió Central? ¿Por qué a este equipo le cuesta horrores dar el salto de calidad cuando la obligación de ganar golpea su puerta? ¿Qué sucede con los jugadores que demuestran jerarquía en muchos partidos y en algunos cometen errores de principiantes como ocurrió ayer? Son las preguntas que sobrevolaron en Isidro Casanova una vez consumada la dura derrota, ante un adversario tan digno como limitado en todos los aspectos, desde jugadores de nombre a presupuesto.

No es sencillo encontrar las respuestas porque Central supo encaramarse por mérito propio en protagonista del torneo, todavía con chances reales de volver a primera. Y el balance se hará al final. Pero a esta altura no es casualidad que haya besado la lona ante Gimnasia, Instituto y ayer frente a Almirante. Por eso los rostros de preocupación a la salida del vestuario auriazul.

Ayer volvió a entrar dormido y le convirtieron un gol antes de los diez minutos. Después fue para adelante a los ponchazos y le costó horrores generar peligro. La defensa entregó grietas enormes y en el medio la pelota pareció más de rugby que redonda. Eso hizo que Medina y Castillejos estuvieran a una hectárea de sus compañeros. Encima, el rival sabía lo que quería, los de abajo reventaban la pelota para donde tenían la cara, los volantes mordían y el astuto José Luis García, típico retacón que mueve la bocha, hizo y deshizo a voluntad. Un cóctel letal para el canalla.

En el complemento, Central insinuó una tibia reacción, que chocó de frente con el segundo grito de la Fragata. También a los 9’, Ricky pateó un córner con la chancleta y salió el contraataque local. Pared entre Cisterna y Marrone, quien fusiló al Mellizo García entrando a la carrera y con la defensa auriazul desperdigada.

Fue la sentencia, aunque había 35 minutos por jugar. El canalla fue por obligación, sin convicción y cometiendo los errores de toda la tarde. Los ingresados Monje, Salinas y Biglieri se contagiaron del resto. La sensación era que no había ni lucidez ni energía para revertir la historia, a pesar del gol de penal de Castillejos en la última acción. Central perdió consistencia en la cancha y terreno en la tabla de posiciones.

Los de arriba sacaron más ventaja

Las goleadas de River ante Ferro por 3 a 0 y de Quilmes a Aldosivi por 4 a 1, sumado al triunfo del líder Instituto (2 a 1) anoche frente a Defensa y Justicia, no hicieron más que hacer caer a Central a la cuarta plaza, a ocho puntos de la Gloria. Posiciones: Instituto 55, River Plate 52, Quilmes 49 y Central 47.

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