Darío Herrera dejó asentados insultos y amenazas del presidente de Estudiantes contra el equipo arbitral, entre ellas la frase “hay que matarlos a todos”. Además, informó que Sández fue expulsado por conducta violenta y lo señaló como quien inició el tumulto final.
18:34 hs - Martes 29 de Septiembre de 2026
El título de Central en la Supercopa Internacional terminó envuelto en un escándalo que tuvo continuidad fuera de la cancha. El árbitro Darío Herrera presentó un informe en el que relató graves incidentes ocurridos después del tercer gol canalla y apuntó especialmente contra Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes, por insultos, amenazas y un intento de avanzar sobre el equipo arbitral.
Según dejó asentado Herrera, todo comenzó después del 3 a 1 de Central, cuando se produjo un tumulto generalizado entre jugadores y cuerpos técnicos. En ese momento, de acuerdo con el reporte, Verón ingresó al campo de juego sin autorización y comenzó a increpar a los árbitros.
“Hijos de re mil puta, hay que matarlos a todos, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos”, fue una de las frases que Herrera atribuyó al presidente de Estudiantes, además de otros insultos que no detalló.
Qué informó Darío Herrera sobre Juan Sebastián Verón
El árbitro sostuvo además que personal policial y colaboradores del propio Estudiantes tuvieron que intervenir para evitar que Verón avanzara hacia el equipo arbitral.
De acuerdo con el informe, el presidente del Pincha intentó acercarse con la intención de agredirlos físicamente, aunque no llegó a concretar ese ataque.
Herrera también señaló que Verón "incitó a la violencia verbal a Marcos Alberto Angeleri (secretario técnico de Estudiantes) y Pascual Caiella (vicepresidente segundo de Estudiantes), quienes se sumaron a los insultos diciéndonos 'Hijos de remil puta, los vamos a matar, seca nucas de la AFA, corruptos' y muchísimos insultos más. Por su parte, estos colaboradores también tuvieron que ser separados por la fuerza policial".
Los colaboradores de Estudiantes también debieron ser separados por efectivos policiales.
El escrito agrega que Angeleri continuó increpando a los árbitros: "Nos dijo que con la plata que tenía él en el banco podía pagarnos a todos durante toda la vida, coronándolo con un 'corruptos hijos de puta'".
Los insultos, según Herrera, siguieron incluso después de la premiación, mientras la terna arbitral se dirigía hacia el vestuario.
El árbitro también dejó constancia de que hubo una confrontación en el túnel entre jugadores y allegados de Central y Estudiantes, aunque aclaró que el equipo arbitral no pudo observar lo sucedido porque todavía permanecía en la mitad de la cancha bajo custodia policial.
Las expulsiones de Sández e Iacovich
El informe de Herrera también incluyó las expulsiones de Agustín Sández, de Central, y Román Iacovich, de Estudiantes, ambas a los 50 minutos del segundo tiempo.
Sobre Sández, el árbitro consignó que fue expulsado por "conducta violenta" después de cruzar frente al banco de suplentes de Estudiantes y realizar gestos obscenos y ofensivos.
“Luego de este acto terminó agrediéndose con un adversario a través de golpes de puño”, señaló Herrera, quien además dejó asentado que “el tumulto final fue causado por dicho jugador” de Central.
En cuanto a Iacovich, el informe indicó que fue expulsado por haber agredido físicamente a un rival durante la pelea generalizada.
Herrera detalló que la agresión incluyó “golpes de puño y patadas” y que el jugador tuvo que ser separado por compañeros y miembros del cuerpo técnico de Estudiantes.
Un cierre caliente después del 3 a 1 de Central
El escándalo se produjo este sábado en el epílogo de una final de la Supercopa Internacional cargada de tensión y que Central logró revertir después de un comienzo adverso.
Estudiantes se había puesto en ventaja prácticamente desde el vestuario. Una pérdida de Central derivó en una rápida salida por izquierda de Tobio Burgos, centro atrás, toque de Carrillo y definición de Castro para el 1 a 0.
El Canalla tardó en acomodarse y durante varios minutos le costó sostener la pelota y encontrar precisión. Di María no lograba conducir y el equipo sufría para entrar en partido.
Los parates provocados por las lesiones de Neves y Jalil Elías frenaron el ritmo de Estudiantes y permitieron que Central emparejara el trámite.
La reacción llegó a partir de una falta sobre Gastón Ávila. Di María ejecutó el tiro libre, esperó el movimiento de Muslera y sorprendió con un remate al palo del arquero para marcar el empate.
Di María dio vuelta la final
Central creció después del 1 a 1 y comenzó a soltarse. En el tramo final del primer tiempo, Copetti cayó dentro del área, hubo reclamo de penal y el VAR llamó a Herrera.
Después de revisar la jugada, el árbitro sancionó la falta.
Di María volvió a hacerse cargo y definió con sutileza contra el palo izquierdo de Muslera para establecer el 2 a 1. Desde uno de los palcos, Verón reaccionó a la decisión arbitral con aplausos irónicos.
El segundo tiempo estuvo marcado por la tensión. Central defendió la ventaja y buscó aprovechar alguna contra, mientras Estudiantes intentaba empujar el partido hacia el empate.
Di María volvió a tener una oportunidad clara y Cantizano también estuvo cerca de ampliar la diferencia, pero el tercer gol recién llegó en el cierre.
El gol de Julián Fernández que desató el escándalo
Con Estudiantes jugado en ataque y Muslera dentro del área de Central para buscar un córner, el Canalla recuperó la pelota.
Coronel abrió hacia Julián Fernández y el zurdo vio al arquero intentando regresar desesperadamente hacia su arco. Definió con la cara externa y la pelota terminó entrando para el 3 a 1.
Ese gol aseguró el título y, al mismo tiempo, encendió el final.
Mientras Central comenzaba a celebrar, jugadores y auxiliares se cruzaron, se produjo el tumulto generalizado y varios protagonistas corrieron hacia la zona de vestuarios antes de que Herrera pudiera dar por terminado formalmente el encuentro.
Fue en medio de ese escenario que Verón ingresó al campo, increpó al equipo arbitral y se produjeron los episodios que quedaron asentados en el reporte posterior a la final.