Central cambió de libreto como visitante y terminó con un aplazo
Central sigue sin arrancar en esta Copa de la Liga. El último campeón tuvo una pálida actuación al perder 4 a 1 ante Talleres y se fue con las manos vacías del Mario Kempes.

Sábado 03 de Febrero de 2024

Central sigue sin arrancar en esta Copa de la Liga. El campeón de la última competición con este formato en el fútbol argentino tuvo una pálida actuación al perder 4 a 1 ante Talleres y se fue con las manos vacías del Mario Kempes. Un lugar donde hace menos de dos meses lo catapultó a la final del torneo pasado cuando eliminó a River.

El título logrado hace exactamente 50 días tiende a maquillar cualquier resultado adverso de las primeras fechas. Pero ya es hora que Central comience a validar su título de campeón si bien en el torneo pasado se tomó una licencia de seis fechas, hasta que despegó en la 7ª jornada tras ganar el clásico.

El equipo de Miguel Russo siempre se caracterizó por tener orden en el fondo y ser más cauteloso en ofensiva como visitante. Pero anoche cambió el libreto y le salió mal. Porque si bien en ofensiva jugó los mejores treinta minutos de la era Russo fuera del Gigante, en defensa fue todo lo opuesto. Mostró una de sus peores versiones, sobre todo por el lado de Sández, y terminó sufriendo cuatro goles que pudieron ser muchos más si Talleres no se hubiese floreado tanto en el segundo tiempo.

La foto en el instante previo al pitazo inicial de Darío Herrera mostró claramente desde lo alto de las cabinas de prensa que Central se iba a parar con una línea de tres en el fondo. Con Komar por derecha, quien fue titular por una molestia muscular de Quintana que fue al banco y fue muy abucheado por los hinchas locales cada vez que tocaba la pelota ya que se fue muy mal del club, Mallo en el medio y Sández por izquierda. Cuatro en el medio con el pibe Ocampo por derecha, Ortiz y O’Connor en el medio y Coyote Rodríguez por izquierda. Lovera y Malcorra un poco más adelante, más liberados y Martínez Dupuy como referencia en el área.

La noche comenzó y terminó a pura fiesta para los cordobeses. En la previa el equipo campeón de la Copa Conmebol 1999 fue homenajeado por los 25 años de la obtención de este título y en la agonía del partido los aplausos y el ole bajaban de las tribunas.

En los primeros diez minutos Central sorprendió a Talleres. Salió a presionar y asumió más riesgos que en otros partidos de visitante, Tuvo sus réditos y casi traduce esa superioridad en la red, primero con un cabezazo de Mallo y luego con una estupenda atajada de Herrera a Malcorra.

Pero por otra parte Kevin Ortiz estaba más adelantado de costumbre y había un hueco muy importante con los tres defensores auriazules, y esa situación provocó, primero que a los 5’ reciba la tarjeta amarilla por hacer una falta táctica que lo condicionó por el resto del partido y luego dos desprendimientos de los volantes ofensivos de Talleres que quedaron mano a mano con Fatu Broun: primero fue Sosa que cerró bien Ocampo y luego llegó el gol de Botta.

Central no se amilanó. Siguió construyendo su juego y transformando al arquero local en figura. Por lo cual no extrañó, luego de un penal que le hicieron al pibe Ocampo, que Lovera lo transformara en gol y le pusiera un manto de justicia al marcador a los 30’.

Cuando el partido se había tomado un respiro y el primer tiempo se moría llegó el segundo gol de Talleres por parte del excanalla Juan Rodríguez, en una jugada muy finita que terminó siendo convalidada casi cuatro minutos después por Sebastián Martínez en el VAR, ya que en primera instancia el segundo asistente Juan Del Fueyo había marcado posición adelantada. Además quedó la duda por un empujón de Catalán sobre Mallo.

Los auriazules no se habían repuesto de ese gol, y en el tercer minuto adicional, volvió a fallar en defensa, esta vez con Sández, quien perdió con Ramón Sosa y el paraguayo puso el 3 a 1 que parecía definitivo.

A pesar de los dos goles en contra y la mala performance en defensa, Central salió en el segundo tiempo con la misma disposición y con los mismos vicios. Ante cualquier pérdida de Ortiz el equipo quedaba desbalanceado y la T generaba contragolpes con cinco jugadores contra tres de los de Central.

Duró menos de diez minutos porque Miguel dispuso tres variantes juntas con los ingresos de Quintana, Caramelo Martínez y Campaz, y armó la línea de cuatro que jugó la final contra Platense.

Parecía que Central se iba a acomodar un poco más en defensa. Pero cuando se estaba por cumplir el cuarto de hora llegó la extraordinaria jugada de Catalán, caño incluido a Quintana, para darle la estocada final a esta noche negra de Central en Córdoba y poner el 4 a 1.

Todavía quedaba media hora más el adicional para soportar el calvario. Talleres decidió jugar para la gente y sus atacantes fueron displicentes a la hora de definir. Fatura Broun tuvo un par de intervenciones que amortiguaron en el resultado la actuación de Central. Los cambios no fueron una solución para dar vuelta la historia. Jugó sin un volante central clásico en gran parte del segundo tiempo y casi lo paga más caro.

Ahora tiene que dar vuelta la página. Tiene como esperanza que ayer ninguno de los seis refuerzos fue titular. Caramelo Martínez ingresó con el partido 1-3 mientras que Coronel, Agustín Bravo, Abel Hernández, Franco Ibarra y Jonathan Gómez no estuvieron en cancha. Pero le urge volver a las fuentes y defender el título con hidalguía.

La T y una categórica goleada ante el Canalla | #Talleres 4-1 #RosarioCentral | Resumen
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