Viernes 13 de Noviembre de 2020
No será un partido determinante. Sí condicionante. Todo Central tiene en claro que está obligado a no claudicar en esta velada que se desarrollará desde las 19 en el Gigante de Arroyito. El margen de error que tiene el canalla si proyecta el futuro cercano es escaso. No en vano el Kily González confesó públicamente que este partido, que abrirá la tercera fecha de la Copa de la Liga Profesional, “es una final”. El técnico fue categórico. También realista debido a que Banfield se erigió en el arranque en el cuco a vencer en la Zona 3 a raíz que ganó los dos desafíos que jugó. Basándose en el pergamino actualizado que ostenta el rival de turno, el elenco auriazul buscará taladrarlo de movida con una estrategia más ofensiva que la plasmada en la derrota con River en pos de obtener la victoria y alcanzarlo en la cima.
La formación canalla no fue oficializada. En realidad, costará que el entrenador modifique la postura de hacerla pública en la previa. El Kily no traicionará el manual de estilo que adoptó para moverse en este nuevo rol asumido en el fútbol grande.
Sin embargo, el DT adelantó que Marcelo Miño será el sustituto del lesionado Josué Ayala, quien además en los dos compromisos que atajó protagonizó algunos yerros considerables.
Mientras que por el expulsado Joaquín Laso jugaría el volante Joel López Pissano, pese a que probó en su momento además un rato en el ensayo futbolístico con el pibe Gino Infantino.
Otra variante que asoma entre los once guerreros que tratarán de vencer a Banfield por ley o por decreto es la vuelta de Fabián Rinaudo. Fito viene esperando su oportunidad tras una operación de tendinopatía rotuliana en la rodilla izquierda. Entraría por Emmanuel Ojeda.
Sin dudas, un cambio táctico que desde el mundo exterior no encuentra lógica porque el juvenil había rendido en las dos presentaciones que tuvo en cancha. Incluso marcó un gol en el estreno de la temporada ante Godoy Cruz.
Como dato extra hay que dejar sentado que Ojeda no tiene secuelas del golpe sufrido por el uruguayo Nicolás de la Cruz en la derrota con River.
Lo que cambiará, y por fuerza mayor, será la estrategia a emplear esta tarde en el Gigante de Arroyito. Cristian González buscará plasmar un equipo de tinte bien ofensivo.
Esta vez camuflará la última línea con cuatro hombres, una pieza menos que el planteo ante River en cancha de Independiente. El hecho de ser local obliga al técnico a mostrar una alineación más ambiciosa, más allá de que se juegue a cancha vacía por la pandemia.
Otro ítems a mejorar por el DT radica en los zagueros centrales. Juegue quien juegue, no podrá ser una aduana sin control como en las últimas presentaciones.
También regresaría al primer equipo Joel López Pissano. Lo haría por el expulsado defensor Joaquín Laso, lo que obligó al entrenador a reordenar el sistema táctico para esta contienda. El resto de los protagonistas serán los que salieron en la foto inicial ante River.
Central tirará esta tarde la carne en el asador con la firme intención de pasar una gran cita. Del otro lado de la mesa estará Banfield. El mismo taladro que viene con el pecho inflado por los dos triunfos en serie que acuñó en el inicio de la temporada y lo llevaron a comandar en soledad la zona 3. Al menos por el momento. Porque si el canalla hace bien los deberes aprobará el exigente examen y lo alcanzará en las posiciones.
El incentivo auriazul en la antesala es seductor. Tiene la chance inmejorable de bajar al puntero, de reposicionarse y seguir alimentado la ilusión de poder clasificar a la Fase Campeón de Copa 2020, y ahí sí ir por la gloria máxima que expresó con énfasis y esperanza el propio Kily González días atrás.
Mientras tanto, esta tarde el canalla buscará taladrar de lo lindo a Banfield con un planteo ofensivo para obtener la victoria y mostrar la credencial de serio aspirante a pasar de ronda. Lo positivo es que depende de sí mismo para seguir evolucionado.