Miércoles 09 de Noviembre de 2022
La salida intempestiva de Carlos Tevez sin dudas modificó el escenario futbolístico en Central e incluso hasta el político, aunque de eso deberán hacerse cargo los candidatos que competirán en las elecciones del próximo 18 de diciembre. Pero en lo que tiene que ver con decisiones que competen al armado del plantel para la próxima temporada hay negociaciones que mantendrán su rumbo y otras que sufrirán alteraciones. Entre estas últimas está la de Jorge Broun, quien tenía prácticamente los dos pies afuera del club si el Apache seguía como técnico y que ahora está para sentarse a negociar por su continuidad. ¿Qué motivos hay para afirmarlo? El contacto, casi informal si se quiere, pero contacto al fin, que hubo entre las partes. Falta un camino por recorrer, que puede ser corto o largo, pero al menos todos saben con qué cartas se está jugando. Y para la dirigencia el panorama no se alteró en lo que tiene que ver con la renovación de contrato de Walter Montoya, salvo que el Chaqueño decida no seguir justamente porque Tevez ya no es más el técnico. Lo cierto es que tanto Montoya como Broun son los futbolistas sobre los que el club tiene intenciones de sellar la continuidad, independientemente de lo que ocurra en lo político.
Hasta hace una semana el futuro de Broun estaba fuera de Central y contra eso hay poco que decir. Ahora, tras el alejamiento del Apache el futuro del arquero quedó en cierta forma en manos de una comisión directiva que no sabe si continuará al frente del club después de las elecciones, pero que por estos días considera que hay una obligación moral de intentar que Fatura se quede en el club.
Lo que ocurrió en estos últimos días fue el contacto entre las partes con el único fin de marcar una agenda para una futura negociación que podría tener innumerables reuniones o simplemente una. Pero más allá de esos detalles Broun ya sabe que tendrá la propuesta de Central para poner arriba de a mesa junto a otras que ya tenía. Una de ellas del fútbol chileno, más precisamente de Palestino, club en el que asumió hace unos pocos días Pablo Sánchez. Es más, fue el propio Vitamina quien le comunicó a Fatu que le gustaría tenerlo en el equipo.
Este cambio de escenario en la historia de Broun demuestra, entre otras cosas, el poder que suelen adquirir los entrenadores de turno sobre el futuro de ciertos futbolistas. Es algo absolutamente normal, pero de todas formas no deja de ser llamativo. Con Tevez al mando del equipo Broun estaba afuera y ahora, sin el Apache, la dirigencia siente la necesidad de intentar una renovación del vínculo.
El caso de Montoya va por el mismo camino, pero con el Chaqueño siempre se supo que era una de las prioridades que había establecido Tevez. También es un hijo de la casa, criado en el club, pero sobre todo un jugador que se afianzó en el equipo, hasta que una lesión lo sacó de las canchas por el resto del campeonato.
Con Montoya las negociaciones ya iniciaron, pero la partida de Tevez podría ser un elemento que complique su futuro. Es que para el Chaqueño era imprescindible que Tevez estuviera al frente del equipo para él negociar la renovación del contrato. Cuando la negociación comenzó el Apache era el DT, ahora, si el futbolista mantiene esa línea de pensamiento es probable que aparezca algún tipo de complicación en el medio.
Sin saber qué dirigentes habrá a partir del 19 de diciembre y tampoco qué entrenador se hará cargo del plantel al día siguiente de las elecciones (se supone que cualquiera que se imponga en las urnas ya tendrá el técnico elegido), una de las pocas acciones que la actual dirigencia tiene en mente para el armado del próximo equipo es seguir con las negociaciones con Montoya y, ahora, iniciar las charlas con Broun.