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Central apostó poco pero metió un pleno ante Aldosivi

El equipo del Kily ganó 1-0 en Mar del Plata. Un resultado que pareció demasiado premio, pero que lo mantiene como líder y con serias chances de ganar la zona A

Miércoles 30 de Diciembre de 2020

Se mira el triunfo y no cabe otra que la sonrisa. Se mira el rendimiento y no da para otra cosa que agarrarse la cabeza y preocuparse. Dos sensaciones contrapuestas y que convivieron en el durante, pero sobre todo en el después de una victoria frente a Aldosivi que tuvo olor a mucho premio para el equipo del Kily. Ahora, explicar que los tres puntos que le permiten hoy a Central ser el líder de la zona A de la fase Complementación se dieron en medio de lo que fue una de las peores producciones del equipo en lo que va del torneo es de esas llamativas dualidades que entrega el fútbol. Es cierto, Central cuando pudo lo buscó y marcó la diferencia, pero durante mucho tiempo sufrió el partido. Y es de tanta relevancia e impacto la victoria que con el triunfo de Unión el canalla quedó muy cerca de asegurarse al menos el primer puesto, en caso de vencer a Defensa en la próxima fecha. Y así para haber cada vez más olor a clásico.

¿Cómo explicar lo sucedido? Muy simple. Aldosivi hizo que Central tuviera que romper todos los moldes y se adecuara a esas formas que el local impuso, aunque con mucha mediocridad. Por eso Central terminó jugando con una línea de cinco, resistiendo como podía, pegándole para arriba y sin la más mínima posibilidad de tener la pelota más de un minuto.

El gran escenario que tuvo Central fue la ventaja lograda ya a los 15 minutos con la mediavuelta de Marinelli (buena participación de Gamba y Damián Martínez en la jugada). Salvo unos pocos minutos de ese primer tiempo, siempre corrió de atrás. Sin sufrir demasiado por la chatura futbolística de Aldosivi, pero exponiéndose por no poder hacer el partido que debía, que era a partir de la pelota.

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Un par de mojones para entender de qué se trató la cosa: con la lesión de Alan Marinelli y el ingreso de Infantino hubo una apuesta del Kily que no prosperó. Porque Gino duró media hora en cancha, hasta el ingreso de Novaretti para armar la línea de 5 defensores porque Aldosivi iba una y otra vez con sus tremendas limitaciones, la verdad es que iba. A esa altura el Kily y sus colaboradores entendieron que lo más preciado era el resultado y que el premio era exagerado. Por eso se resignó juego, se perdió por completo el control y se intentó hacer que el tiempo transcurriera, sin importar demasiado las formas. Si había algo que el equipo no tenía a esa altura era justamente forma de equipo. El 4-3-3 del inicio duró 30 minutos, hasta que bajó Ferreyra al medio y más allá del gol y algunas arremetidas de Central no hubo mucho más en ese primer tiempo que fue más decoroso, en el que Miño tuvo que intervenir un par de veces, pero casi de compromiso.

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Los jugadores de Central celebran tras la conquista de Marinelli.

Los jugadores de Central celebran tras la conquista de Marinelli.

Hubo un par de contras mal resultas en el segundo (una en los pies de Ferreyra, una de Blanco y otra de Gamba), pero fueron jugadas aisladas. A Aldosivi le fue cada vez más sencillo ganar terreno, arrimarse y exigir más a Miño, que sobre el final respondió con una tapada estupenda ante el remate de Contreras.

A esa altura Central se defendía casi como un gato panza arriba y no de la forma que más le convenía. Pero lo dicho, el Kily actuó de una manera y entendió que sacrificar a Infantino era lo correcto, que meter el equipo atrás resultaría el camino más seguro a la victoria, que resignarse a jugar era lo que más provecho podía entregar. Quizá pensó lo contrario, pero el equipo actuó de esa forma. Por eso, desde el juego fue un triunfo de “pan para hoy y hambre para mañana”, fue poco, pero desde el resultado fue todo. Un pleno.

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