Ovación

Central: Alvarez, Costa y Vizcarra serán clave en el equipo

Se dio una espontánea charla de café, aunque el escenario elegido fue el hall del hotel Brunetti. Cristian Alvarez, Tomás Costa y José Vizcarra recién terminan de almorzar y es normal que se entreguen a un sosiego exasperante. No hay una pizca de actuación en ellos. Apenas dejan que intervenga un halo de haraganería para no caer en el lógico fastidio que generan las pretemporadas...

Martes 15 de Enero de 2008

Se dio una espontánea charla de café, aunque el escenario elegido fue el hall del hotel Brunetti. Cristian Alvarez, Tomás Costa y José Vizcarra recién terminan de almorzar y es normal que se entreguen a un sosiego exasperante. No hay una pizca de actuación en ellos. Apenas dejan que intervenga un halo de haraganería para no caer en el lógico fastidio que generan las pretemporadas. “Estamos muertos”, parecen decir en silencio con ese lenguaje de la calle que los caracteriza. Se nota que ahorran explicaciones complejas y consumen mucha energía para derrochar en hechos.
  Y el momento de Central que se mezcla con la vida. El mundo que les toca vivir parece cerrarle a tres. Ninguno quiere hacer una pausa y meterse en el albúm de los partidos del Apertura pasado. Dicen que ya es hora de hacerse hombres a la fuerza adentro de la cancha. Por eso hablan como los tres mosqueteros, uno para todos y todos para uno. Si las personas buscan su lugar en el mundo, no tienen dudas que el de ellos está en este Central. Conforman una parte importante de los cimientos sobre los que debe reconstruirse el equipo de Madelón para hacerle frente al descenso. Son las caras visibles de la renovación canalla que se viene cuando no esté más la legión de experimentados integrada por el Kily González, Belloso, Castellano, Papa y Messera, entre otros.
  “No somos más los chicos de Central. Hay que hacerse hombres en el equipo. Ya tenemos varios campeonatos encima y somos tan responsables de este momento como los más grandes. La gente nos exigirá como a ellos. Que no seamos los más grandes no significa que nos van a bancar más. Es más, a los que dicen que tuve un buen torneo les contesto que no es así. Fui el arquero más goleado. No me gusta destacarme solo”, arranca Alvarez.
  Tomy también se apoya en una declaración vedada de altisonancia. Un rasgo de su personalidad que entra en conflicto con sus galopadas de pura sangre canalla por el sector derecho del mediocampo: “El hincha sabe que al equipo no le queda otra que jugar el Clausura sin margen de error. Confío en que vamos a formar un grupo ganador. Si bien cuesta convivir con la incertidumbre que te genera el descenso, nos vamos a salvar. Es imposible que el permanente ruego de los hinchas no nos toque la moral. Me gustaría tener sólo la cabeza en la pretemporada, pero no se puede. La presión es muy fuerte y hay que soportarla. No somos más los chicos de inferiores”, confiesa con esa cara de pibe querible.
Para José Vizcarra no se trata de una pretemporada cualquiera. Es que salió airoso con goles de un peaje demasiado caro que tuvo que pagar en su corta carrera: desviar el viento en contra que le soplaba en el tiempo de Carlos Ischia como entrenador auriazul y de otros técnicos que no vieron en su juego a un goleador con todas las letras. Pero él siempre estuvo convencido de que tarde o temprano la moneda se iba a deja ver. “Esta pretemporada tiene un sabor especial. El año pasado estuve en Mar del Plata pero no sabía si me quedaba. A los seis días me terminé yendo porque el técnico (Néstor Gorosito) no me tenía en cuenta. Ahora es distinto. Siento que Madelón me tiene mucha confianza y espero que el Clausura sea el torneo de mi despegue definitivo. Meto muchos goles y rindo, o busco mi futuro en otro lado”, señaló a modo de autopresión.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario