Canallas y Diablos pugnan por las mismas necesidades
Los de Arroyito tendrán que ofrecer un funcionamiento deportivo más sólido que ante el Globo.

Sábado 01 de Febrero de 2020

A ninguno le sobra nada. Si embargo, tienen y experimentan realidades diferentes. Central goza de un presente alentador. Independiente de una chata actualidad. Los dos saben que esta tarde no podrán flaquear porque generarían una especie de principio de pánico. Los canallas se plantarán en Avellaneda con la única meta de dejar en la lona al diablo, que buscará por cielo y aire el tan bendito triunfo que se hace rogar desde hace cinco presentaciones. Para esta cita, el entrenador auriazul Diego Cocca hará una sola variante con respecto a los nombres que vienen de dejar de rodillas a Huracán. Debutará el lateral derecho Damián Martínez en lugar del suspendido Diego Novaretti. Cae de maduro que a ambos los une las mismas necesidades.

   La pelotita cobrará vida a las 17.35. Recién ahí las especulaciones irán quedando al margen. Los de Arroyito tendrán que ofrecer un funcionamiento deportivo más sólido que ante el Globo. Porque no siempre sacará un conejo de la galera.

   La última línea acusará variantes. Se decretó el ingreso del marcador de punta derecho Damián Martínez por el suspendido Novaretti. El ex Unión tiene una prueba de fuego. Eso implicará que Emanuel Brítez oficiará esta vez de zaguero central junto al juvenil Facundo Almada. Mientras que Nicolás Colazo permanecerá en la lateral izquierdo, pese a la floja producción ante el quemero.

   El mediocampo y delantera se conservará. Pero la línea de volantes están obligados a revertir la imagen del estreno. De lo contrario podrían atentar contra sus propias voluntades. Es que en líneas generales Rinaudo, Ojeda, Zabala y Gamba aportaron poco y nada al juego. Ciro Rius salvó la ropa, más allá del gol de Fito en tiempo de descuento que sirvió para sellar el triunfo con Huracán.

   Marco Ruben volverá a estar solito arriba. No obstante, también deberá exhibir otra cara, ya que en su vuelta al pago deambuló y pareció sentir el cambio de ritmo y constante roce que existe entre Superliga y el Brasileirao.