Jueves 05 de Mayo de 2016
Diego Osella está terminando de definir el equipo para afrontar el com promiso del sábado, a las 15.30, ante Defensa y Justicia, con arbitraje de Néstor Pitana, en el Coloso Marcelo Bielsa, por la 14ª fecha del torneo de transición. Y a esta altura de la semana se puede decir que los once todavía no están resueltos. Hay una incógnita que surge a partir de la dolencia que padece Marcos Cáceres en la rodilla, que le impidió ser parte del ensayo del fútbol y si el paraguayo no se recupera tomará la posta en la zaga Sebastián Domínguez. En tanto, una variante obligada será la necesidad de suplantar a Diego Mateo (distensión en el recto anterior del muslo izquierdo) y allí el que pica en punta es Daniel Mancini. Igual hay un par de días por delante hasta el encuentro.
Está claro que la idea de Osella es tocar lo menos posible ya que el equipo se está fortaleciendo de atrás hacia adelante. Pero esta semana surgieron imponderables físicos. Mateo sufrió una distensión muscular y quedó desafectado. Y allí el candidato número uno a suplantarlo es Daniel Mancini, ya que ofrece dinámica y buen trato de pelota. Casi seguro que será el ladero en el círculo central de Jalil Elías. Las otras opciones que analiza el DT son Denis Rodríguez e Iván Silva, pero corren desde atrás. En tanto, Raúl Villalba está más relegado todavía en el orden de prioridades.
Claro que la otra duda surgió ayer, ya que Marcos Cáceres no pudo participar de la práctica de fútbol que hubo en la mañana de Bella Vista y su lugar lo ocupó Sebastián Domínguez. El paraguayo arrastra una molestia en el ligamento de una de las rodillas y está entre signos de pregunta para el sábado. Igual el cuerpo médico sigue de cerca su evolución y si se recupera será de la partida. Por eso a esta altura no está descartado ni mucho menos. Claro que si no llega reaparecerá el Negro Domínguez en la última línea para hacer dupla con Nehuén Paz.
Lo cierto es que un cambio será seguro y el otro se definirá entre hoy y mañana. Porque con el resto del equipo el director técnico está conforme y satisfecho en la parte defensiva, aunque reconoce que falta ajustar la puntería en los últimos 20 metros de la cancha para generar opciones más claras y poder resolverlas con efectividad.
Este ciclo de Osella tiene nueve partidos jugados, con siete empates, una derrota (ante el líder absoluto Lanús) y una victoria frente al Globo en el Coloso. Por eso le vendría muy bien encadenar triunfos en las últimas tres fechas para redondear una hoja de ruta más que aceptable, ya que este cuerpo técnico agarró un fierro por demás de caliente.
Primero está el duelo del sábado ante Defensa y allí debe enfocar Newell's todos los cañones para intentar reconciliarse con el gol que le permita volver a ganar. En eso está el plantel y el cuerpo técnico.