Ovación

Burgos cambió al fin, ¿a tiempo?

Ahora sí Burgos arriesgó, coherente en el armado del once, se la jugó con la dinámica de los pibes por sobre los experimentados. Venció a Palestino y aún cree.

Viernes 21 de Mayo de 2021

Julián Fernández de volante central, único, definido, con dos laderos a sus costados de volantes internos. Dos delanteros, sí, dos delanteros al fin. Y Jonathan Cristaldo como uno de ellos, no de doble 3 o doble 4. Y mucho más dinámica, con los pibes por sobre los experimentados, por aquellos que no venían contaminados en este proceso decadente que amenazaba con llevarse puesto a Burgos ayer mismo. Con Alexis Rodríguez por Lema, sí, un delantero por un defensor para armar una línea de cuatro lógica que parecía desechada. Ah! Y con Fernando Belluschi como recambio, ¿se acordaba el hincha leproso de él, al que no le daban ni una chance cuando en los pocos minutos en que Kudelka lo utilizó había mostrado que estaba entero desde lo físico, al menos para ser un buen recambio? El Mono cambió. Al fin, dejó las mezquindades de lado, pensó en ganar y obró en consecuencia. No le quedaba otra, es cierto, pero bienvenida una apuesta que se corresponde más con la historia de Newell’s. Porque hay derrotas dignas que valen más que victorias oprobiosas. Y así, aunque no alcance, aunque no sea a tiempo, apareció otra puesta en escena cuya consecuencia fue el 3 a 1 indispensable sobre Palestino que le permite soñar hasta el martes con seguir en la Sudamericana. Pero, sobre todo, le indica un camino posible de transitar a futuro. Con o sin su técnico.

En estas columnas siempre se dijo que la apuesta de Burgos iba a contramano del gusto leproso. Que el Mono no cambiaba nunca, que sus variantes siempre apuntaban a resguardarse primero y después ver qué pasaba arriba. Pero anoche fue otro el escenario, desde el vamos, con la decisión de incluir a los chicos. Ahí ya tomó riesgos, porque le podía salir mal cargarle con más presión y a su vez el mensaje hacia los experimentados podía mellar la relación hacia adentro. Pero no hay dudas también de que el Mono estaba jugado y, hay que decirlo, nunca faltó a la verdad cuando afirmaba que con él los jugadores de inferiores tendrían cabida.

Así puso a Patricio Acevedo de entrada, le dio vida de nuevo a Nicolás Castro, quien fue una de las figuras, como a Sordo o de nuevo a Sforza, Leyendeker o Mansilla. Y en actitud, pero también en juego que es acaso lo mejor que extrajo ayer de la victoria, su Newell’s dio la talla y venció merecidamente. Inclusive asimilando la tromba que fue Palestino al comienzo del complemento para volver a tomar las riendas del partido y hacerlo suyo en situaciones y goles.

Como consecuencia entonces de esa decisión de jugársela por los juveniles, Burgos dejó afuera a los pesos pesado Pablo Pérez e Ignacio Scocco. Uno ingresó al final, Nacho ni eso. Pero además no citó a Mauro Formica ni al banco y por primera vez le dio rodaje a Belluschi. En vistas de lo importante que fue en los minutos que estuvo, no se entiende como otros tuvieron muchas más posibilidades y el volante ninguna.

Castro rindió porque tuvo a Cristaldo y Cristaldo, fue gran figura, porque tuvo a Castro y luego a Belluschi. Y porque alrededor hubo una postura ambiciosa. De hecho, la táctica bien puede explicarse como 5-3-2 o 3-5-2. Valió en ambos casos.

Otro dato curioso pero que avala también la decisión del cambio. Newell’s no apeló a ningún lateral como arma ofensiva que parecía predilecta. No necesitó nada de eso, solo pies y cabeza para hacerla circular. Y tener la decisión de plantarse en campo contrario sin miedos, algo que se propuso de entrada y que se acentuó sin dudas después del empate de Palestino al comienzo del complemento. Lo que parecía un mazazo entonces fue ante todo una oportunidad que también avaló la sensación de un cambio de cabeza necesario.

No fue una maravilla pero dio otros signos. Obvio que no se puede olvidar el contexto, tanto que el triunfo difícilmente alcance para clasificar o para sostener a Burgos. Pero quedó claro que cambió al fin, ¿a tiempo?

A ganar y esperar una ayuda

Newell’s llega a la última fecha con chances matemáticas de pasar a octavos de final. Algo impensado una semana atrás cuando cayó 1 a 0 con Libertad en Paraguay. Pero los resultados se fueron dando. El martes no hubo un ganador entre Atlético Goianiense y Libertad y ayer la lepra hizo su parte.

E13uX2jWYAMdm4F.jpg

Ahora, el martes 25, Newell’s debe esperar un triunfo de Palestino en Chile ante Libertad, porque en caso que el equipo de Daniel Garnero sume un punto quedará eliminado, y derrotar a los brasileños por tres goles de diferencia para así quedar primero por mejor saldo de goles.

En esta nota

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario