Viernes 17 de Marzo de 2023
Las actuaciones a nivel colectivo de Central en los últimos partidos, en medio del elocuente subibaja de resultados, hizo que algunos detalles pasaran inadvertidos en medio de tanta distancia entre la alegría del triunfo y la decepción de la derrota. La reaparición de Jorge Broun después de un largo tiempo sin presencia en el arco canalla fue uno de ellos, por eso bien vale el repaso de lo que fue la actuación de Fatura en estos tres partidos en los que le tocó jugar después de que Miguel Angel Russo decidiera darle la titularidad. Y el análisis de su respuesta bajo los tres palos cuenta por tratarse de un jugador con un largo recorrido en Central, con buenas y malas, como cualquier otro futbolista. Además, nadie debiera sentirse ajeno a esa contraposición entre quienes lo bancan y quienes lo critican. En líneas generales, estos tres partidos (Godoy Cruz, Sarmiento y Unión) Fatura demostró que la falta de ritmo no le jugó una mala pasada, pese a algún que otro error que cometió.
Quien se desentienda de esos pensamientos contrapuestos que existen entre los hinchas de Central sobre Broun estará pecando de ingenuo. Nunca las redes sociales fueron el termómetro ideal para determinar si algo está bien o mal, pero en ese mundo de opiniones diversas, Fatura cosechó un poco de todo. Desde respaldo absoluto, quizá por sus condiciones o bien por la trayectoria que tiene en el club, a las críticas más despiadadas, por el motivo que sea.
Lo cierto es que de un día para el otro Russo determinó que el arco de Central ameritaba un cambio y por eso Gaspar Servio dejó esa titularidad que pasó a ser posesión de Fatura. Fue después del encuentro en cancha de Lanús, donde Servio tuvo un par de yerros (uno en particular), en medio de una derrota que generó mucha autocrítica, pero no en lo que hace a la actuación del arquero, sino a nivel colectivo. Fue así que Broun volvió al arco canalla tras un largo período en el que estuvo enemistado con la titularidad.
En ese primer partido como titular, frente a Godoy Cruz, no hubo chance de examinar de qué manera había vuelto Fatura. ¿Por qué? Por la sencilla razón de que el Tomba jamás lo exigió. No hubo ninguna pelota que ameritara que Broun debiera mandar de manera obligada su ropa a la lavandería.
Qué mejor para el entrenador que aferrarse a la placentera sensación de no saber en qué nivel estaba verdaderamente Broun porque a Central no le patearon al arco. “Esta bien que eso suceda, eso habla a las claras de que defensivamente dimos un paso adelante”, dicen que comentó Russo en su círculo íntimo después de aquel 1-0 sobre el Tomba.
Por eso, las incógnitas que había sobre el nivel de Fatura se trasladaron a Junín, con la esperanza de que sucediera algo similar al partido con Godoy Cruz. Pero nada que ver. Allí sí Fatura tuvo que demostrar después de meses de inactividad.
En el gol de empate de Sarmiento quedó expuesto en esa jugada en la que el árbitro Fernando Echenique pudo haber cobrado falta de Toledo (no pareció), pero antes y después de esa acción tuvo intervenciones como para que el entrenador se sintiera convencido de la decisión que había tomado.
El penal atajado a Toledo cuando el partido estaba 1-0 a favor del canalla fue una de las tantas acciones en la que, esta vez sí, debió revolcarse. En el primer tiempo sacó al córner (por encima del travesaño) un remate potente de Quiroga y detuvo sobre el palo izquierdo un disparo de Mónaco. En el complemento le ahogó en la línea un remate a Gondou. De los cuatro goles de Sarmiento, además de la jugada contra Toledo, se le podría achacar el zapatazo de Melano, contra el palo izquierdo, pero sin dudas fue el uno de los puntos más altos del equipo, pese a la goleada en contra.
Y llegó el turno de Unión, partido en el que poco tuvo que hacer en el gol de Luna Diale. Después de eso se impuso en el mano a mano con Juárez (demoró en salir, pero luego de que el jugador tatangue recibiera salió rápido a atorarlo). En algunas otras jugadas quedó expuesto en los mano a mano, pero hubo malas definiciones de los delanteros de Unión y algunas que otras acciones fuera de juego.
Después de aquel primer partido en la gira por Chile en el que fue titular (ante Universidad de Chile) Russo probó en dos ocasiones con Servio (frente a Coquimbo Unido y Universidad Católica) y en el inicio del torneo el técnico se mantuvo en esa misma línea, con Servio entre los once y Broun sentado en el banco de suplentes. Hasta esa decisión tras el partido con Lanús y la consiguiente obligación de Fatura de demostrar después de lo que fueron esos cinco partidos (Argentinos Juniors, Estudiantes, Patronato, Platense y Racing) que Carlos Tevez le había dado en medio del torneo anterior, hasta que le devolvió la titularidad a Servio, tras la derrota en el Cilindro de Avellaneda.
Y en medio de la ruleta rusa a la que parece jugar Central, en la que muchas veces el arquero parece quedar expuesto a la puntería de los futbolistas rivales, Broun puso el cronómetro en cero y se vio en la obligación de demostrar que el arco de Central no se le agrandó ni un centímetro. Hasta aquí Russo entiende que eso no sucedió, por eso hoy Fatura se mantiene bajo los tres palos.