Lunes 27 de Febrero de 2023
Tal vez uno de los pocos jugadores de la ofensiva leprosa que se animó a romper el molde en la olvidable noche cordobesa fue el ingresado Brian Aguirre.
El juvenil extremo de los rojinegros saltó a la cancha en el entretiempo por un flojísimo Ramiro Sordo. Y Brian en todo el segundo tiempo demostró que en este equipo, con la apatía que tiene en ataque, debe ser titular.
Aguirre al menos sirvió de revulsivo para romper el molde por la izquierda ante un rival sólido, que se abroqueló muy bien atrás, achicó espacios y defendió con coraje la diferencia en el marcador que ya había establecido.
Fue un pésimo primer tiempo de Ramiro Sordo, que tuvo una muy clara y la definió suave entrando sólo por la izquierda.
Por eso en el entretiempo el Gringo Heinze buscó un atrevido para abrir a la ordenada defensa de Instituto y Aguirre cumplió con su parte.
Al menos intentó gambetear hacia adelante, desbordar, lanzar centro picantes y hasta metió un par de remates desde afuera que exigieron al arquero Jorge Carranza.
Tal vez su mayor aporte estuvo en el gran centro con rosca que lanzó desde la izquierda para que Bruno Pittón logre el descuento de cabeza.