Miércoles 12 de Diciembre de 2018
No anduvo con vueltas para evaluarse. Braian Rivero afirmó que tuvo "un nivel bajo" en el año. Se reconforta con sus últimas actuaciones, ante todo el juego que mostró en el triunfo sobre San Martín de Tucumán, cuando fue la figura del partido. Antes de irse a su Córdoba natal para continuar las vacaciones, el mediocampista habló de su juego, de lo que le falta, del desahogo que significó el triunfo en Tucumán y de la campaña de Newell's.
¿Cuál es el balance personal de tu rendimiento?
Esperaba más. No me quedo conforme, si bien me fue bien en los dos últimos partidos. Tuve un nivel bajo en el año, no fue en el que yo sé que puedo estar, pero terminé de la mejor manera. Ahora espero el año que viene, con muchas ganas de empezar bien, con otra mentalidad.
¿Te preocupás por lo que dicen los hinchas de vos o del equipo?, ¿entrás en las redes sociales para ver lo que se comenta?
Siempre trato de aislarme de eso, pero te llega. O te lo comenta alguno o te frenan en la calle y preguntan qué pasa con Newell's. La preocupación del hincha es por la situación en la que estamos.
¿Te afecta?
Trato de tomarlo como un aprendizaje. No soy un jugador que tiene mucha experiencia, que haya pasado por esto en algún otro momento. Hace poco que subí a primera, dos años. Lo vivo como una experiencia, sabiendo que si estamos todos juntos vamos a salir.
El hincha en general destaca tus condiciones, pero está esperando que mantengas el nivel, ¿coincidís con que esa es tu realidad?
Sí. El Gato Formica me dice que le tengo que meter, entrenar fuerte y consolidar en primera. Es uno de los grandes del plantel que más me habla para que yo tenga confianza y regularidad. Sé que tengo con qué para jugar bien y entreno para eso. La situación en la que estamos tampoco ayudó en lo personal y se hace difícil.
¿Hay algunas recomendaciones en particular que te hacen Formica o algún otro compañero?
Me dan muchos consejos. Me dicen que en este momento por el que atraviesa el equipo no hay otra que entrenar, estar concentrado sin prestarle atención a los de afuera y no jugar presionado. Me remarcan que mantenga la concentración y que no me olvide que tengo condiciones para estar y jugar en cualquier lado. Escucho siempre a los más grandes. Me ayudan mucho.
Con San Martín de Tucumán no se notó que estuvieses presionado. Por el contrario, se te veía suelto, que querías agarrar todo el tiempo la pelota. ¿Hubo algo distinto para ese partido?
Sí, creo que la confianza del técnico. Me dio la confianza para que si me equivocaba lo vuelva a intentar, siguiera buscando la pelota para jugar como yo sé. Bidoglio me conoce de inferiores. En las inferiores me tuvo de cinco y me dijo que si me animaba me iba a poner ahí. Le respondí que sí. Las recomendaciones de él fueron que jugara tranquilo, que tocara y que hiciera lo que yo estoy capacitado. Los dos últimos partidos (Patronato y San Martín) fueron buenos para mí. Me sentí tranquilo. Es cierto que se dio en el final del año, pero es bueno terminar así, de esta manera, porque sé que empiezo el 2019 de una manera distinta por cómo jugué en esas dos últimas fechas.
¿El partido con San Martín fue uno de los mejores que jugaste?
Si bien en estos dos últimos partidos jugué en otra posición, me sentí muy bien en los dos. Contra San Martín fue uno de mis mejores partidos. Hubo otro encuentro que salí figura también, cuando volví a la titularidad después de un tiempo que estuve en el banco, frente a Tigre (2-0). Esa fue mi mejor actuación del año. Los mismos compañeros me dijeron que había jugado bien, que tenía que mantener ese nivel. Al siguiente partido jugamos con Estudiantes y me expulsaron.
Con respecto a esa expulsión, sos de cometer infracciones seguido. ¿Está dentro de lo previsto o es algo a corregir?
Lo tengo que mejorar. En inferiores nunca tuve una expulsión y en primera son dos rojas y muchas amarillas. Parece que tengo un juego agresivo, de pegar patadas, pero no es así. Me pasó de cortar el juego y no darme cuenta que ya tenía una amarilla. Tengo que pensarlo más.
Antes de jugar contra Tigre fuiste varios partidos al banco, ¿cómo lo tomaste?
Fue duro, pero me sirvió. No veníamos ganando ni jugando bien y a medida que las cosas no salían me metía más presión, la mochila se me hacía más pesada. Salir fue un respiro, para tomar un impulso y volver a empezar. Estuve hablando con la psicóloga y me ayudó. Si bien después del clásico volví a salir un mes, jugué en los últimos partidos.
No todos se sienten cómodos o les sirve hablar con un psicólogo, en tu caso ¿acostumbrás a hacerlo?
Sí. Me viene bien. Soy un poco tímido y por eso no me agrada estar frente a los micrófonos. No soy de hablar mucho, pero con la psicóloga me suelto bastante.
¿En la cancha hablás más de lo que lo hacés afuera?
Soy de hablar, de ordenar un poco o dar alguna indicación.
Con Bernardello jugabas por delante de él, pero ahora con Cacciabue fuiste atrás.
Sí. Me sentí cómodo. Aparte, con Jero jugamos juntos en reserva. Hablamos mucho en la semana los dos de cómo jugar y movernos.
Festejaron mucho apenas terminó el partido con San Martín.
Un montón. Había una gran emoción, también del cuerpo técnico, porque pudimos cortar la racha de visitante sin ganar.
¿Cómo lo planificaron?
Sabíamos que ellos estaban invictos y venían de ganar el clásico. La idea era esperarlos. Ellos pusieron línea de tres y teníamos en claro que los centrales iban a tirar pelotazos. Había que estar atentos a la segunda pelota. Después le expulsaron a uno y eso nos favoreció, tuvimos más espacio e hicimos nuestro juego. Los tuvimos controlados casi todo el partido.
¿Qué otras cosas hicieron bien?
Animarnos a jugar. De visitante muchas veces no lo hicimos, porque parecía que nos pesaba la pelota. Fuimos a buscarlo y convertimos tres goles, algo que no es fácil hacer ante ningún rival.
¿Les pesa este momento de Newell's a los más jóvenes, siendo que los resultados no se dan, el promedio preocupa y el hincha se pone nervioso?
Callegari, Alexis (Rodríguez) y Facu Nadalín están en el club desde Malvinas, y Jero y yo venimos de las inferiores. Lo sentimos de otra manera a lo que puede pasarle a un jugador que viene de afuera, aunque esto no quiere decir que le dé lo mismo.
¿Qué le faltó a Newell's en esta parte del torneo?
Ganar más partidos de visitante. Nos faltó animarnos más. Si hubiéramos jugado igual que lo hacíamos de local, hubiésemos ganado más.
¿Por qué no se animaron, por el planteo, por actitud o por un temor inconsciente?
Salíamos a jugar y nos decíamos «hoy cortamos la racha». Pero después nos hacían un gol y la cabeza nos jugaba en contra. Pensábamos en que ya estaba perdido. También faltó estar más concentrados para que no nos hagan goles. Fallamos en la pelota parada y varios de los equipos que enfrentamos jugaban a eso.
¿Cómo lo golpeó al plantel la eliminación de la Copa Argentina contra Central?
Era el partido más importante del año y nos dolió. Estábamos ilusionados con ese partido y también con la copa. Nos ayudamos entre todos para salir adelante. Se hizo difícil porque nos pegó muy duro.