Lunes 06 de Febrero de 2012
El mexicano Julio César Chávez Junior, quien la noche del sábado retuvo el título mediano del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), al vencer por decisión unánime en 12 rounds a su compatriota Marco Antonio Rubio, aseguró que está listo para enfrentar al argentino Sergio "Maravilla" Martínez.
La velada se efectuó en el estadio Alamodome de San Antonio, Texas, donde el jurado falló en favor de Chávez Junior con tarjetas de 118-110, 116-112 y 115-113.
En reiteradas oportunidades, Chávez Junior esquivó a "Maravilla" Martínez pese a que el presidente del CMB, el mexicano José Sulaimán, había ordenado ese pleito, que nunca se concretó, por lo cual el argentino rompió con el organismo en diciembre pasado y abandonó los títulos de Diamante y Emérito que ostentaba.
"Chávez Junior es el boxeador más cobarde del mundo", declaró el bonaerense Martínez a fines de 2011 cuando estuvo de visita en Argentina. "Seguramente nunca nos enfrentaremos porque me tiene miedo y no lo van a arriesgar conmigo", había asegurado el boxeador argentino, quien el 17 de marzo combatirá en el Madison Square Garden de Nueva York ante el inglés Matthew Macklin.
Por su parte, Chávez Junior obtuvo un triunfo legítimo, pero sin brillar, en una pelea que tuvo acciones parejas en los primeros capítulos.
A partir del sexto round, el hijo del legendario Julio César Chávez tomó el control de la pelea y sumó puntos a su favor mediante la gran cantidad de golpes lanzados ante un rival que no pudo contrarrestar el dominio del campeón.
Al término de la pelea, el mexicano aceptó que los problemas que tuvo para dar el peso reglamentario para la categoría medianos le pasaron factura en los últimos rounds, situación que como él mismo indicó "no se volverá a repetir".