Ovación

Boris Becker quiere prohibir los gemidos de la tenistas porque son "sexy e inadecuados"

"Con Maria Sharapova o Serena Williams miro a veces sin entender. Tiene algo de sexual, uno se pregunta si irrita las cuerdas vocales o si es insano. Hay que reducirlo, no puede seguir así", dice Boris Becker, tricampeón de Wimbledon.

Jueves 12 de Junio de 2008

El ex tenista alemán Boris Becker considera que deberían prohibirse los gemidos en el tenis femenino, por resultar excesivamente sexy e inadecuados.

"Con Maria Sharapova o Serena Williams miro a veces sin entender. Tiene algo de sexual, uno se pregunta si irrita las cuerdas vocales o si es insano. Hay que reducirlo, no puede seguir así", dice el tricampeón de Wimbledon a la revista Gentlemen's Quarterly.

Respecto a los hombres, Becker considera que Roger Federer lleva camino de convertirse en el mejor tenista de todos los tiempos "si vuelve a ganar en Wimbledon", dice, aunque advierte que "el peso que tiene sobre sus espaldas es muy fuerte".

"Juega este año contra los libros de historia, contra todas las leyendas, incluso contra la suya propia", dice el ex niño de oro del tenis alemán, quien cita entre estos encuentros legendarios la final de Wimbledon de 2007 entre el suizo y el español Rafa Nadal.

Respecto de la tenista Sharapova no sólo se destaca por su buen tenis y sus gemidos, sino por su belleza. Para la revista “GQ”,  Sharapova es “una diosa" y la revista “People” simplemente se rindió y la seleccionó este año entre las 50 mujeres más lindas del mundo.

Y si la Cenicienta del tenis puede vestir su calzado en oro, también puede hacer de sus defectos una virtud. Casi sin querer, convirtió en una ocasión las amenazas del árbitro Alan Mills en una anécdota. El juez se atrevió a sugerir que la echaran del torneo de Wimbledon si seguía haciendo tanto escándalo cuando le pegaba a la pelota. Mills se refería a esos estruendosos gemidos que emite la Sharapova luego de cada raquetazo. Según el diario británico “The Sun”, la rusa superó su propia marca en Londres al elevar hasta los 101,2 decibeles el nivel de sus gritos en el partido contra la española Nuria Llagostera. Pero la rusa no le preta atención a esa polémica. Si a alguien le molestaba escuchar sus femeninos gemidos, que se tapara los oídos. “No me tengo por qué preocupar por lo que piensa la gente”, respondió.

La polémica no quedó ahí porque los fanáticos de la rusa hicieron de sus gemidos la última moda en ringtones. La melodía se podía bajar formato MP3 y en el sitio web donde ofrecía incluso se recibieron comentarios: “Instalé sus gemidos para la función de despertador, y ahora sueño con ella”, escribió un fanático.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario