Ovación

Boca, un mar en calma

El nuevo Boca de Carlos Ischia se está formando desde la ciudad de Mar del Plata, donde el entrenador pasa sus últimas horas de vacaciones pero mantiene un contacto permanente con la dirigencia del club mientras se encuentra rodeado por varios de sus futuros dirigidos, como Martín Palermo.

Domingo 06 de Enero de 2008

El nuevo Boca de Carlos Ischia se está formando desde la ciudad de Mar del Plata, donde el entrenador pasa sus últimas horas de vacaciones pero mantiene un contacto permanente con la dirigencia del club mientras se encuentra rodeado por varios de sus futuros dirigidos, como Martín Palermo.
  Gorro piluso tapando parte de su cara, cabeza gacha, perfil bajo, alejado de las carpas más expuestas al público, se pasea Carlos Ischia por el Parador B-12, de Punta Mogotes.
  “Todavía no tengo novedades, pero estamos muy tranquilos. Me entero todo por ustedes (los periodistas)”, responde una y otra vez Ischia.
  Lo cierto es que el técnico de Boca está atento a todo, dialoga con José Beraldi, uno de los dirigentes de Boca que también está en Mar del Plata.
  La salida de Ever Banega, la posible venta de Neri Cardozo a América de México, las otras probables bajas, como la de Jonathan Maidana, las negociaciones por los refuerzos, son temas cotidianos en el ambiente Boca del balneario 12.
  Los celulares explotan y llegan mensajes como que estaría arreglada la incorporación del paraguayo Julio César Cáceres, quien se está desvinculado de Tigres de México.
  Se habla de la probable llegada de Lucas Castromán, pero al ex Vélez se comenta que alguien le habría bajado el pulgar, más allá de los deseos de Ischia de contar con sus servicios.
  También los dirigentes que están dando vuelta por la ciudad feliz desmienten cualquier interés por Pablo Guiñazú, pero el ex volante de Newell’s e Independiente, entre otros, está muy cerca de convertirse en jugador de Boca.
  La tranquilidad de tener desde diciembre al refuerzo de Boca más importante, como lo es Juan Román Riquelme, provoca que nadie se desespere.
  Por eso, Ischia, junto a su preparador físico, Julio Santella, se tomaron un rato para viajar a la ciudad de Tandil, para que esté todo en orden, cuando el 9 de enero la delegación xeneize se hospede en la Posada de Los Pájaros, donde realizará la pretemporada hasta fin de mes. La vuelta al trabajo será mañana en Buenos Aires y todos los protagonistas xeneizes coincidieron en que lo máximo será retener la Copa Libertadores.

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