Sábado 08 de Enero de 2011
El alto valor del contrato del volante Diego Rivero es la principal traba para que se incorpore a préstamo a Boca, en una negociación que se complicó desde las primeras horas. Es que el mediocampista Matías Giménez se había negado en un principio al trueque con el jugador de San Lorenzo, pero con el transcurso de la jornada revió su postura.
El vicepresidente primero de la entidad xeneize, José Beraldi, declaró que “falta que Rivero acepte lo que pretende pagarle Boca, que es menos de lo que percibe en San Lorenzo”.
El Burrito Rivero, de 29 años, no es tenido en cuenta por Ramón Díaz e integra la lista de jugadores que no viajarán a Mar del Plata a intensificar la pretemporada, junto con Sebastián Balsas, Pablo Alvarado, Sebastián Rusculleda, Nelson Benítez y Fabián Bordagaray, que justamente ayer firmó para River Plate.
La negociación con Rivero avanzó luego de que Giménez reconsiderara su postura de no pasar a San Lorenzo. El volante ex Tigre manifestó su “tristeza” por tener que dejar Boca pero valoró que la entidad azulgrana se interese por su pase.
Claro que esto no alcanzó para definir el trueque, ya que los dirigentes de Boca evalúan como “muy importante” el contrato que Rivero tiene con San Lorenzo y que ahora deberían asumir.
Además, Boca continúa las gestiones por el arquero Oscar Ustari (Getafe), los volantes Leandro Somoza (Vélez) y Pablo Guiñazú (Inter de Porto Alegre), y el delantero Darío Cvitanich (Ajax).
Acerca de Somoza, cuyo pase pertenece a Villarreal, Beraldi dijo que no se está tan lejos de poder incorporarlo.
El plantel de Boca cumplió ayer su tercer día de entrenamiento en Casa Amarilla y tras la tradicional entrada en calor, Falcioni dividió a los jugadores en dos grupos para que practiquen jugadas de ataque y de defensa.
Boca Juniors entrenará hoy nuevamente en Casa Amarilla, a las 10, y el mañana viajará a la Posada de los Pájaros en Tandil, donde realizará la parte más dura de la pretemporada. l