Lunes 11 de Agosto de 2008
Tardó un tiempo, pero cuando apareció mató. Boca Juniors terminó haciendo muy fácil un debut que al principio lució complicado.Después de una primera etapa sin luces, Ischia metió cambios productivos y encontró el fútbol y la agresividad que necesitaba, consumando un elocuente 4 a 0 sobre el necesitado Gimnasia y Esgrima de Jujuy, que derrumbó entonces toda resistencia.
Los ingresos de Leandro Gracián y Ricardo Noir al comenzar la parte final fueron determinantes para el cambio, pero todo Boca constituyó una formación compacta con lucidos desempeños de Sebastián Battaglia, Jesús Dátolo y Fabián Vargas, con lo cual el partido encontró rápida definición.
Noir, Gracián, Battaglia y Vargas marcaron los goles pero cabe una mención especial para Martín Palermo, que no anotó pero fue partícipe fundamental con un trabajo generoso y muy inteligente.
El partido comenzó con buen ritmo, con los dos equipos tratando de ser cuidadosos con la pelota y con la marcada intención de Gimnasia de sostener el equilibrio en media cancha sin dejarse arrastrar a su área.
Boca llegó antes del minuto con un remate de Ibarra que controló Nereo Fernández y los jujeños replicaron de inmediato: Calandria recibió de Carranza dentro del área y remató apenas desviado.
Hubo un único pasaje, entre los 15’ y los 25’, en el que Boca se hizo dueño del medio. Dátolo adquirió protagonismo, se juntó bien con Chávez y Gimnasia retrocedió.
En ese segmento Boca tuvo su oportunidad más clara cuando un remate de Battaglia rebotó en el travesaño.
Después la visita volvió a equilibrar el juego y contó también con algunas ocasiones. La más clara fue sobre los 28’, cuando Carranza, muy incisivo, apareció por derecha y sacó un zurdazo que obligó a una esforzada intervención de Caranta.
Luego pasó poco, hasta que ingresaron Noir y Gracián. Entre ellos, más Palermo, armaron la jugada del primer gol. Centro del enganche, cabezazo de Martín y aparición del juvenil xeneize para aprovechar el enriedo de Calandria.
Gimnasia nunca se recuperó y el resto del partido fue un monólogo. A los 12’ aumentó Gracián con un estupendo remate desde la medialuna. Y encima a los 18’ los jujeños quedaron con un hombre menos por expulsión de Fabio Pieters (foul a Morel Rodríguez y segunda amarilla).
Boca pudo haber logrado los goles que se propuso marcar, pero sólo fueron dos más. A los 33’, luego de un gran cambio de frente de Palermo, Gracián apareció por derecha, cruzó la pelota al medio, conectó Paletta, la pelota dio en el palo y Battaglia la empujo al gol.
Y a los 43’, Vargas picó por derecha, hizo pared con Palermo y sometió a Nereo Fernández.
Las dudas del principio quedaron sepultadas. Con goles y fútbol, Boca tuvo un estreno de campeonato ideal.