Miércoles 27 de Junio de 2012
Boca y Corinthians jugarán a las 21.50 la primera final de la Copa Libertadores 2012, en una Bombonera repleta y seguramente vestida con sus mejores galas. El juego será arbitrado por el chileno Enrique Osses y la definición de la serie tendrá lugar una semana más tarde, el miércoles 4 de julio, cuando vuelvan a encontrarse en el estadio Pacaembú de San Pablo.
A diferencia de las fases anteriores de la competencia, los goles en condición de visitante no cuentan con valor agregado, por lo que en caso de empate global al cabo del segundo encuentro se pasará directamente a los penales.
Boca Juniors, que busca su séptima Copa Libertadores, alternó en lo que va de la Copa muy buenas producciones, como fue la visita a Fluminense por la fase de grupos (2-0) o en la semifinal ante la Universidad de Chile (2-0) con otros trabajos pobres, como en el debut con Zamora en Venezuela (0-0) o la segunda vez que enfrentó a Fluminense en Brasil (1-1).
Sin embargo, su condición de equipo curtido en este tipo de definiciones le alcanzó para ir sumando los resultados que le hacían falta y así llegó a esta instancia, su décima participación en finales (lleva seis ganadas y tres perdidas).
Corinthians es el único grande del estado de San Pablo que nunca ganó la Libertadores (a diferencia de Santos, San Pablo y Palmeiras) y por primera vez es finalista. Es un equipo que llegó invicto y cuenta con muy buenos jugadores.
El conjunto que conduce el entrenador gaúcho Tite no responde a las características clásicas del fútbol brasileño sino que practica un juego muy físico, con fuerte defensa y buen juego aéreo, dentro de un sistema 4-4-2 del que se destaca la capacidad de gol de los dos volantes Danilo y Paulinho.