Ovación

Boca cayó 2 a 0 frente a Corinthians y se quedó sin la Copa Libertadores

 Boca arrancó la temporada con el objetivo de conseguir la triple corona. La aspiración era consagrarse en el torneo Clausura, la Copa Libertadores y la Copa Argentina. Pero estaba más...

Jueves 05 de Julio de 2012

Boca arrancó la temporada con el objetivo de conseguir la triple corona. La aspiración era consagrarse en el torneo Clausura, la Copa Libertadores y la Copa Argentina. Pero estaba más que claro que la prioridad era el torneo continental. Por eso la noche de ayer fue la gran frustración del año para el conjunto de Julio Falcioni. Porque la derrota por 2 a 0 frente a Corinthians en el estadio Pacaembú por el duelo de vuelta de la final lo dejó sin el premio mayor. Así se quedó sin la posibilidad de cosechar su séptimo trofeo continental. Y ahora sólo queda tiempo para el premio consuelo: la final frente a Racing por el título del certamen que nuclea a los equipos de todas las categorías del fútbol argentino.

Los goles del elenco brasileño, que se quedó por primera vez con la Libertadores, fueron anotados por el delantero Emerson, a los 53' y 72'.

El encuentro, revancha del 1-1 de la ida del miércoles pasado en la Bombonera, le permitió al local consagrarse como campeón invicto (el último había sido justamente Boca, en 1978).

Boca comenzó con un planteo agresivo, con Silva y Mouche apretando en la salida del local e intentando aquietar el ritmo del partido con toques cortos (Riquelme de eje) en el mediocampo.

Corinthians era, en esos minutos iniciales, una invitación: con sus jugadores nerviosos e imprecisos, se mostraba como un equipo desordenado, con muchos espacios por las bandas; ineficaz en la defensa y completamente inofensivo en la línea de arriba.

Pero de a poco se fue imponiendo la aspereza, y el partido, como el de la ida en la Bombonera, se hizo chato. Pobre. Equilibrado y trabado. Casi una final de la Libertadores de los 60, aunque el árbitro colombiano Roldán controló acertadamente la situación con dos amonestaciones tempraneras, a Chicao y Mouche.

De todos modos quedó la sensación de que era más probable un roce que una situación de riesgo frente a los arcos, y por un pasaje largo del encuentro la tensión estuvo centrada en Orion: el arquero acusó un dolor en la pierna izquierda (un golpe de su compañero Somoza en una jugada en al área) que lo terminó obligando a pedir el cambio, a los 32'. En su lugar ingresó Sebastián Sosa.

A partir de ese momento Boca pasó algunas situaciones de zozobra pero llegó ileso al entretiempo: favorecido por la ineficacia ofensiva del local.

Aunque Boca volvió a dominar y generó un par de jugadas de pelota parada cerca del área de Cassio al comienzo del complemento, fue Corinthians el que finalmente rompió la paridad. A los 53' Emerson recibió dentro del área un tacazo de Danilo (después de un centro desde la derecha y algunos cabezazos imprecisos) y batió a Sosa.

Corinthians, entonces sí, se recostó definitivamente cerca de su área. Y Boca, arrastrando el clima turbio de la previa, los fantasmas sobre la partida de Riquelme, la ausencia de Roncaglia, fue con lo que pudo.

Falcioni apostó al ingreso de Cvitanich en lugar de Ledesma para ganar peso ofensivo y tuvo el empate en la cabeza de Caruzzo. Pero resolvió Cassio, y en la siguiente Corinthians lo remató: Schiavi erró un pase hacia el propio Caruzzo (último hombre), Emerson interceptó y marcó el 2 a 0 a los 72'.

Después, el Timao (sus 40 mil almas en el estadio, sus 30 millones de hinchas) se dedicó a conservar la diferencia; a rechazar sin rubor a la tribuna; a saborear la posibilidad de un tercer gol. A palpitar, más allá de formas, de gustos o de estilos, la gloria legítima que logró.

A Boca, descolorido, que no generó peligro real a lo largo del encuentro, le quedó apenas la impotencia. Así se quedó sin su principal objetivo para esta temporada.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS