Ovación

Bernardi y Maxi hablaron en la práctica para bajarle el perfil al conflicto

Los dirigentes de Newell’s optaron por no contestarle públicamente a Maxi Rodríguez. “Tampoco nos acusó de algo grave”, dijo Pablo Morosano, dirigente de peso.  

Miércoles 03 de Febrero de 2016

La estrategia fue bajarle el perfil a la situación incendiaria. Con el paso de las horas, la bomba mediática que hizo detonar Maximiliano Rodríguez con sus declaraciones al diario La Nación comienza a desactivarse. Ya nadie quiere seguir echándole más leña al fuego, aunque las brasas siguen esparcidas por todos lados. Por lo pronto, el propio jugador ayer se llamó a un largo mutismo. Desde el seno del plantel intentaron convencerlo para que se sentara frente a los periodistas de medios rosarinos y ratificara los dichos. Pero Maxi confirmó cada punto y coma de sus respuestas con silencio. A Lucas Bernardi tampoco se lo escuchó decir algo en voz alta sobre el tema. Aunque igual se respiraba cierto aire espeso en la práctica matutina de ayer en Bella Vista. Se espera que en la conferencia de prensa de mañana el DT no le esquive al bulto. Si algo caracteriza a Lucas es nunca hacerse el distraído. Igual, no tiene pensado caerle con todas las de la ley del cargo que ocupa al capitán del equipo. Incluso, ayer habló largo y tendido con Maxi. De la famosa nota periodística y también de indicaciones tácticas. De lo que sí hay que tener plena seguridad es que si a Bernardi le acercan vidrio a la boca no lo come. Por eso tiene muy claro que sería cometer un pecado capital ponerse en contra del emblema del plantel a días de iniciar el torneo. La dirigencia rojinegra también optó por no contestarle públicamente a la Fiera. Por el momento, la idea es tirar la pelota hacia adelante y seguir andando, como se pueda. Y que la cosa decante por sí sola.
Eso sí, el presidente Jorge Riccobelli mantuvo el lunes una reunión con Maxi. Cuentan que el encuentro tuvo la fuerza de un pedido de explicaciones. En realidad, lo que quería el dirigente rojinegro era que el jugador le dijera en la cara lo que había dicho durante la entrevista. Maxi no sólo no se movió un ápice de su discurso, sino que le recordó que nada de lo que leyó en la nota no se lo había adelantado durante los últimos meses.
“Riccobelli estuvo con Maxi luego de las declaraciones que hizo y la charla fue normal. La actitud de Maxi fue ajena a cualquier conflicto. No vamos a negar que lo que dijo nos llena de desconcierto porque nos pareció fuera de contexto. Pero la comisión directiva tomó la decisión de no contestarle. En definitiva, no nos acusó de nada grave. Es más, cuando estuvimos frente a frente y nos explicó punto por punto cada cosa que dijo en la nota, la verdad es que no sonó tan tajante como salió publicado. Además habló de cuestiones que están vinculadas al ataque que sufrió en la casa de la abuela, que ni siquiera fueron hinchas de Newell’s. Acá lo importante es focalizarnos en el inicio del torneo. Por eso los dirigentes tomamos la decisión de no contestarle ni entrar en conflicto con él. Tampoco vamos a negar que sus palabras tienen mucho peso porque es el capitán. Pero tampoco dijo que en el club se roba o algo parecido. Ahí sí se hubiera justificado salir a responderle. Para nosotros es tema terminado y lo único que tenemos que hacer es pensar en el partido del sábado en San Juan”, fueron las palabras que utilizó Pablo Morosano, dirigente de peso en Newell’s, cuando Ovación lo consultó sobre el Maxiconflicto.
Más allá de esta respuesta de ocasión de Morosano, lo que realmente busca la dirigencia rojinegra es no comprarse un problema mayúsculo Maxi. Todos los integrantes de la mesa directiva saben que no es momento para rebeliones puertas adentro. Si bien a nadie tienen que explicarle que el ruido que hicieron las declaraciones de Maxi se escuchan por todos lados, entienden como un grave error político salir a confrontar en la semana previa al inicio del torneo. Mucho más ponerse en contra de un jugador de la estatura de Rodríguez en un año eleccionario.
“La verdad es que nadie saldrá a decirle nada a Maxi. Menos ahora cuando falta tan poco para jugar el clásico contra Central en el Gigante. Fijate que cuando habló Scocco, Riccobelli salió a contestarle. Pero con Maxi es otra cosa. Tiene otro peso en el plantel. Nadie se anima a decirle nada”, le contó a este diario una voz muy vinculado al plantel.

Práctica en un clima algo raro

Que el plantel de Newell’s ayer se haya entrenado en un clima de tensa tranquilidad por las declaraciones de Maxi, no quiere decir que el grupo ya no esté enfocado en el partido contra San Martín (SJ), en el debut del torneo Transición 2016. De hecho, Bernardi ordenó movimientos tácticos con los jugadores que tiene en mente para saltar a la cancha el sábado, a las 19.15, en San Juan y con el arbitraje de Fernando Espinoza.
Para tener una idea más acabada de la formación que pondrá Bernardi habrá que esperar hasta el ensayo más formal de mañana en el predio de Bella Vista, día en que el DT también tomará contacto con la prensa.
Con relación al viaje a San Juan, está previsto que la delegación tome un vuelo chárter el viernes después del almuerzo. La vuelta será enseguida tras el partido.

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