Ovación

Bernardi remarcó virtudes y defectos y descartó tener miedo por su continuidad

El director técnico de Newell's asumió el desafío como cabeza de cuerpo técnico que la situación incómoda que vive el club afuera de la cancha no se traslade a la intimidad del vestuario.

Sábado 08 de Agosto de 2015

Habló de lo que le gustó del equipo y no ocultó los defectos. Asumió el desafío como cabeza de cuerpo técnico que la situación incómoda que vive el club afuera de la cancha no se traslade a la intimidad del vestuario. Sostuvo la idea que prioriza tener un plantel competitivo y con opciones de recambio a que haya un once de memoria. Admitió que está convencido del trabajo que lleva adelante, que paulatinamente el equipo irá mejorando y, a la vez, reconoció que no tiene temores a que en algún momento le toque dejar el cargo de DT. Auténtico, directo y sin vueltas. Lucas Bernardi habló de todo en la rueda de prensa que ofreció ayer en Bella Vista.

   —¿Pudiste volver a ver el último partido ante Olimpo?

   —Obviamente. Es algo que hacemos cotidianamente sobre un montón de cosas. Siempre el resultado está puesto cuando se analiza. Pero sin el resultado estricto se analizan las diferentes situaciones que debemos mejorar y las que salieron bien. Dentro de todo creemos que hubo puntos buenos y situaciones para mejorar. Hubo déficit en la precisión y en los últimos metros de la cancha. En general creo que no todo lo que se hizo está mal. El equipo va encontrado muchas cosas. Es obvio que nos falta mejorar las decisiones en los últimos metros y sobre todo tener mucho mejor pase, algo que nos va a permitir llegar con más chances.

   —¿El sistema táctico lo podés cambiar?

   —Puede ser. Igual dentro de los mismos partidos se fue modificando. Hay diferentes circunstancias en los encuentros. Y también podríamos cambiar antes de afrontar algún partido.

   —¿Cómo ves la factible partida de Milton Casco, que además les abre un cupo para refuerzos?

   —La salida de Casco es una gran noticia para él. Ojalá que se defina. Yo estoy muy contento de que tenga esta posibilidad. Hace años que está en el club y era algo que necesitaba que se resuelva. Se resolvió de la mejor manera para él y obviamente no tan buena para mí. Pero está Gabriel Báez que lo está haciendo muy bien y al cupo que se abre para un refuerzo lo estamos analizando.

   —¿Dónde pensás ubicar a Formica, de volante o delantero?

   —Hoy (ayer) pudo hacer fútbol normal por primera vez. Está a disposición. Mauro te da la posibilidad de jugar en varios lugares. Fue utilizado en varios puestos en muchos equipos. Es un jugador que hasta nos permitiría cambiar de sistema. Pero por el momento lo bueno es que hizo fútbol y después veremos dónde le resulta más cómodo participar a él y dónde nos puede aportar más a nosotros.

   —Desde Racing hasta acá, ¿qué fue lo mejor del equipo y cuáles las falencias?

   —Me quedo con los momentos buenos que hubo de fútbol y de funcionamiento. Y con la respuesta siempre positiva en los momentos malos. Esto es algo importante. Sí nos faltaron momentos de intensidad o de tener más convicción en algunos aspectos. Creo que hay muchas cosas positivas. Estamos contentos porque hay muchos chicos que responden muy bien. Hay un crecimiento de muchas individualidades. Eso es lo bueno. Lo malo es que debemos seguir insistiendo en la intensidad, en la forma de presionar y en tener más claridad en los últimos metros, algo que tenemos que resolver.

   —Los cambios permanentes de jugadores de un partido al otro, ¿les pueden generar dudas a los futbolistas?

   —Para hacer una respuesta simple, creo que la duda adentro no está.

Está claro desde un primer momento cuál es la expectativa nuestra y cuál es la expectativa del equipo. Y sobre todo lo que pensamos de los jugadores. Al tener buenos futbolistas en un montón de puestos te da la oportunidad de alternar. Lo bueno es que adentro no hay dudas y es lo más importante de esta situación.

   —A pesar de los cambios constantes, ¿aspirás a tener en el corto plazo un once de memoria? ¿Considerás que lograrlo es importante?

   —No sé si esto es importante o determinante. Sí que hay jugadores que se utilizan más que otros, pero no sé si puede haber un once de memoria. Difícilmente pase. Porque los partidos nos presentan diferentes circunstancias y hay un montón de cosas que se modifican. Lo que necesito y deseo es que sea un plantel donde todos puedan dar respuestas. Esto es lo que pretendo. Después es una búsqueda constante de tener a todos en las mejores condiciones. Ahí no sólo se va a beneficiar Bernardi o el cuerpo técnico, sino que se beneficia el club. Mientras mayor cantidad de futbolistas tengamos en mejor nivel, es mejor para todos.

   —Después de Olimpo dijiste que iban a tener una semana de trabajo tranquila sin la mochila del resultado del fin de semana. ¿Pensás que esa mochila de las urgencias se hace cada vez más fuerte y que hay cada vez menos paciencia ante un resultado negativo, más allá del golpe duro que significó el clásico?

   —Hay una situación incómoda. Para nosotros nos vino bien esta semana sin partido para sacarnos un montón de cosas que se generan afuera y que necesitamos que eso siga afuera y no pase adentro. Que adentro podamos transmitir confianza, seguridad y convicción. Nuestra obligación es tratar de generar que lo que pase afuera no nos golpee. Tuvimos la posibilidad de trabajar cómodos para eliminar todo lo que pasó de la cabeza y empezar la semana que viene con una cabeza mucho más limpia.

   —En este fútbol extremista, ¿en algún momento pensaste que si no se dan los resultados puede estar en duda tu continuidad como técnico?   

     —Desde que asumí eso es constante. No me molesta ni me incomoda. Y no sé si es la pregunta para hacer porque la respuesta es obvia. Del lado nuestro trabajamos para seguir, como es la realidad de cualquier entrenador. No tengo ningún miedo a que pase algo, los miedos normales de un DT son esos, en mi caso no porque no tengo problemas en que en algún momento no tenga que estar más en este lugar.

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