Bauza

Bauza y Martino siempre estuvieron cerca

Hace cuatro años el Patón reemplazaba al Tata en la selección argentina. Los únicos que fueron campeones como jugadores y técnicos en Central y Newell's

Domingo 02 de Agosto de 2020

Rosarinos que se abrieron camino y dejaron huella hubo, hay y habrá, en cualquier ámbito de la vida. Y si de deportes se trata, como lo describe Fito Páez en “Tema de Piluso”, Rosario siempre estuvo cerca. Hace exactamente cuatro años Edgardo Bauza, el Patón, era designado entrenador de la selección argentina (un par de días después fue presentado formalmente), en reemplazo de un coterráneo y otro símbolo de la ciudad: Gerardo Martino. Uno, el Patón, identificado con el azul y amarillo de Central. El otro, el Tata, con el rojo y negro de Newell’s. Son dos de los tantos nombres en las ricas historias de leprosos y canallas, pero tienen un plus del que ningún otro puede hacer alarde: son los dos únicos tipos campeones en sus clubes como jugador primero y como técnico después, con todo lo que implica ser campeón tanto en Newell’s como en Central. Después de largas y exitosas carreras, la selección argentina los abrazó pese a que sus ciclos fueron distintos en cuanto a tiempos, pero el hecho de haberse puesto ese buzo de DT es algo que jamás olvidarán, como haber compartido equipo con Diego Armando Maradona y haber dirigido nada menos que a Lionel Messi.

   No hay manera de hablar de Bauza o de Martino sin hacer referencia a lo que representan en Central y Newell’s. Porque fueron criados en una ciudad especial, donde el fútbol suele exacerbar los ánimos y en la que un éxito deportivo suele serlo todo, por eso la inquebrantable sensación de que el Patón y el Tata son lo que son por aquellas vueltas olímpicas que dieron con los cortos cuando eran unos purretes y luego desde otro costado, como conductores de grupos.

   Con algunos clásicos en los que compartieron cancha (nunca se enfrentaron como entrenadores), a esos rosarinos los unió la selección argentina. Ayer se cumplieron cuatro años desde que el por entonces presidente de la Comisión Normalizadora de la AFA, nombrara al Patón Bauza como entrenador de un seleccionado argentino que venía golpeado anímicamente y el que había quedado acéfalo después del alejamiento del Tata Martino.

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Bauza logró 3 títulos en Central, dos como jugador.

Bauza logró 3 títulos en Central, dos como jugador.

   Aquel 1º de agosto de 2016 el Patón sintió que tocaba el cielo con las manos desembarcando en un lugar en el que ni siquiera la magnitud del mismo le iba a impedir ir por todo. “Si no creyera que voy a ser campeón no podría dirigir. Es un broche a mi carrera”, le dijo ese mismo día Bauza a Ovación, cuando aún no había sido presentado de manera oficial por la AFA. Pero no le importó ese detalle al ex DT canalla porque ya había recibido de boca de Armando Pérez la confirmación de su nuevo rol.

   No fue un traspaso inmediato de mando. Es que hacía casi un mes que el otro rosarino en cuestión había decidido tomar distancia de la selección, ya cansado del manoseo que sentía que su equipo recibía a menudo y que tuvo como fecha límite la negativa de muchos clubes de ceder jugadores para los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, que era el próximo desafío después de aquellos dos intentos fallidos en Copas América, en Chile primero y en Estados Unidos después (en ambas ocasiones frente a la selección trasandina), dos torneos en los que ese equipo del Tata, paradójicamente, no perdió ningún partido dentro de los 90 minutos ya que las dos definiciones fueron por penales.

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   Ese puesto es el que fue a ocupar un mes después Bauza, un técnico con una concepción diferente en cuanto a la filosofía del juego, pero de mentalidad ganadora como su antecesor. Dos técnicos que dirigieron las mismas eliminatorias. El Tata las arrancó, el Patón las siguió, pero el técnico que llegó al Mundial fue otro: el Zurdo Sampaoli, de Casilda.

   Resultados al margen, el gran lujo que ambos se dieron fue poder dirigir a Messi. Martino ya lo había hecho en Barcelona (en la temporada 2013/14), pero con la selección seguramente tuvo un gusto especial. Ese broche de oro del que habló Bauza cuando fue nombrado DT pudo haber sido el que necesitaban tanto Martino como Leo en la selección, pero para el Tata fue imposible. Es más, después de aquella Copa América de EEUU Messi declaró que sentía que le había dado todo al seleccionado y puso en duda su continuidad. Por eso Bauza además de técnico tuvo que hacer de psicólogo. Sin que la palabra del Patón fuera determinante para Leo, el por entonces DT de la selección tomó como primer y gran desafío viajar a Europa para hablar con el astro rosarino, con quien pudo contar ya desde su primera partido al frente del equipo, en el triunfo a Uruguay, en Mendoza, precisamente con gol de Messi.

El Patón en Central, el Tata en Newell's

   Mucho antes en el tiempo el punto de unión se llamó Diego Maradona. En la previa del Mundial de 1986 el Tata Martino integró en algunas giras el plantel que por ese entonces comandaba Carlos Salvador Bilardo y al Patón Bauza, cuatro años después, le tocó la mejor parte: viajar a Italia, pese a que desde lo deportivo se haya quedado con la espina de no tener minutos en cancha.

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Martino dio 3 vueltas olímpicas en Newell

Martino dio 3 vueltas olímpicas en Newell's como jugador.

   En 1980 y 1987 se dio el Bauza campeón como jugador de Central y, al toque (1988, 1991 y 1992), el Martino campeón como jugador de Newell’s. Un mojón en sus carreras. Porque después llegarían sus partidas y retornos, pero como entrenadores, para robustecer sus figuras y potenciar sus historias. La gloria también la alcanzaron como técnicos con los colores que llevan impregnados en la sangre y forman parte de su ADN. Sólo ellos fueron los tocados por la varita mágica para dar una vuelta olímpica como jugador y como técnico.

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   Para los dos fue esa dilatada y reconocida trayectoria a nivel internacional lo que los llevó a ser el técnico de la selección. Hace cuatro años uno asumía en reemplazo del otro en un ámbito en el que Newell’s y Central no eran el centro de la escena, pero sí se referenciaban de manera lógica por los personajes en cuestión. El Tata y el Patón, dos elegidos para escribir un pedazo grande de la historia de Rosario. Para Central y para Newell’s, Bauza y Martino siempre estarán cerca.

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