Clásico rosarino

Bauza va por otro capítulo ganador en su libro

El entrenador auriazul ya escribió páginas de gloria como jugador y se sacó la espina como DT al vencer a Newell's por Copa Argentina.

Martes 05 de Febrero de 2019

El entrenador auriazul ya escribió páginas de gloria como jugador y se sacó la espina como DT al vencer a Newell's por Copa Argentina

El solo puede escribir gran parte de la historia del clásico rosarino. Como futbolista, con muchos éxitos en una larga campaña con la camiseta número 6 y más goles convertidos (9) en los grandes enfrentamientos que cualquier otro de los grandes protagonistas del profesionalismo. Aunque como técnico la pasó mal en el gran partido de Rosario hasta que se sacó la espina en el último. Y de qué forma. No por los 90' en sí, sino por lo que derivó de ese enfrentamiento, la tan esperada consagración de Central en una competencia local como fue la conquista de la Copa Argentina 2018. Edgardo Bauza volverá a dirigir al canalla en el gran partido de la ciudad, también retornará al parque Independencia, donde la última vez se llevó un empate en cero en el final del año 2000. Esto es parte de la historia, el presente marca que llegará al domingo con su equipo en rendimiento apenas discreto, en busca de un juego que le permita al auriazul mostrar más que los pergaminos recientes para volver a terminar el clásico en ganador.

Una gran cantidad de partidos como entrenador, títulos conseguidos en distintos clubes a nivel local y en competencias internacionales, y hasta el estar al frente de selecciones nacionales, respaldan a Bauza. Ya no depende de un resultado para que se lo ubique en una posición positiva o negativa, más allá de que eso no quita que se lo castigue con críticas si los noventa minutos no le salen bien a Central y el marcador es negativo.

La actualidad de los auriazules del Patón no es buena. Más allá de que hace muy poco festejaron en grande, dieron la vuelta olímpica tras vencer por penales a Gimnasia, en Mendoza, y los hinchas todavía están festejando.

Lo real es que la conquista llegó, en gran parte, por triunfos desde los doce pasos, pero también con la gran victoria por 2-1 en el clásico exportado a Sarandí.

Y en el comienzo del 2019 el rendimiento futbolístico no apareció ni en la caída con Huracán ni en el empate del domingo con Aldosivi en el Gigante. El condicionante está en que el DT aún no amalgamó a los jugadores nuevos (Rinaudo, Barrera, Allione y Riaño) y uno de los viejos, nada menos que Ortigoza, irresponsablemente se quedó afuera para el domingo. Igual, Bauza tendrá a mano a varios futbolistas que ya saben lo que es ganar el clásico, también de hacer goles en ellos, como por ejemplo el Chaqueño Herrera y Zampedri, nada menos que los delanteros.

Jugar de visitante es un condicionante siempre. Más en un clásico. Aunque los números recientes marcan una superioridad de Central, también de Bauza. Y aunque al pasado hay que tenerlo en cuenta, el presente es la cuestión.

Jugaron en el exterior y en selecciones nacionales pero no coincidieron en una cancha

Bauza debutó como jugador de Central en 1977 y siguió su carrera en Junior de Barranquilla (Colombia), regresó para jugar en Independiente y volver a Central, hasta que en 1990 lo contrató Veracruz de México y cerró su campaña con la camiseta auriazul en 1992. También lució la camiseta de la selección argentina en amistosos y viajó al Mundial de Italia 90 pero no jugó. Y fue técnico del seleccionado albiceleste en 2016/2017.
Mientras que Bidoglio no llegó a jugar en la primera división de Newell's y sólo actuó en 2 partidos de reserva. Se fue a Deportes Concepción de Chile en 1990 y luego pasó al fútbol venezolano para jugar en Minerven, Trujillanos, Caracas, Italchacao, Táchira, Zulia y Estudiantes de Mérida. En 1999 se nacionalizó venezolano y jugó en la selección en la Copa América (Paraguay 99) y las eliminatorias para el Mundial Corea-Japón 2002.



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