Sábado 14 de Junio de 2008
Alfio Basile está confiado. Siente que los jugadores le responden. Y si bien se mostró reacio a dar la formación para enfrentar a Ecuador, dijo que no habrá misterios y que la prensa ya la sabe. Y en el medio dio su justificación de por qué juntará de nuevo a dos talentos como Juan Román Riquelme y Juan Sebastián Verón por primera vez en las eliminatorias sudamericanas.
Riquelme y Verón fueron titulares en todos los partidos de la Copa América, donde el muy buen paso argentino se detuvo en la final, cuando fue goleado 3 a 0 por Brasil. Después, en los cuatro partidos de las eliminatorias sólo jugó el armador de Boca, mientras que la Brujita estuvo afectado por diversas lesiones. Recién ahora el Coco lo volvió a convocar y no dudó en mandarlo a la cancha, esta vez para jugar al lado de Javier Mascherano, casi como un doble cinco, y en sistema de 3-4-1-2.
Basile habló en conferencia de prensa el jueves, pero ayer también emitió opinión en el programa radial de Fernando Niembro. Allí nombró las causas por las cuales volvió a juntarlos.
"Tienen clase internacional. A igualdad de condiciones, juegan los que tienen más experiencia internacional. Con ellos tengo remate de media distancia, pelota parada, varias cositas que van sumando", explicó el Coco.
Además adujo: "Como las diferencias son mínimas busco poner a los jugadores que se entienden mejor entre sí. Argentina tiene un potencial ofensivo impresionante. Todos los jugadores fueron campeones en Europa, son estrellas en sus clubes".
Basile no quiso entrar en las polémicas que salieron a la luz luego de la eliminación de Boca a manos de Fluminense en la Copa Libertadores y sólo se refirió a cómo es Riquelme en la selección. "Es un pibe bárbaro, manso. Yo hablo de la selección, no me meto en los clubes. Él sabe de qué juega y para qué lo quiero", señaló el entrenador albiceleste.
Basile también dio una clase de relación de un técnico con un plantel y en ese sentido dijo que "los jugadores te estudian permanentemente. Una vez que te ganás su confianza ellos te responden. Y saben muy bien cómo soy".
El técnico argentino desestimó a su vez versiones que hablaron de supuestos problemas de salud y al respecto señaló que "me siento perfecto". Y vio fantasmas, como cualquier entrenador: "Me querrán voltear por otro lado".