Ovación

Argentino, una victoria que renovó la ilusión

Argentino impuso su juego ante Claypole y entró en la pelea de arriba.

Martes 06 de Noviembre de 2018

Nazareno Bartomioli enganchó en el área, dejó sentado al arquero, definió pegado al palo izquierdo y se lo dedicó al también casildende Leandro Armani, que estaba en la platea. Iban 17' y Argentino se ponía en ventaja en el Olaeta. Clave para jugar con mayor tranquilidad, para imponer su juego ante Claypole, el 3º en la tabla. Y el salaíto lo impuso. Sin brillar, pero con superioridad notoria y sin sufrir cerca de su arco. También ayudó que a los 74' la visita se quedara con uno menos por doble amarilla. Y lo cerró ganador, cuando a los 88' Facundo Camafreita se hizo cargo de patear un penal y lo colocó junto al palo izquierdo para ir a ofrendarlo adonde estaba su familia en la platea. Un 2 a 0 que el salaíto necesitaba para meterse de lleno en la zona de los que pelean arriba, por ahora en el 7º puesto, con ilusión renovada de apostar por más.

Como para empezar la semana con un lunes reparador, dejar atrás la derrota en la fecha pasada (apenas 1-0 en la visita al líder) que había cortado una buena racha de 4 partidos invicto y sin goles en contra, para hacer cuentas pero sin cancherear porque los próximos dos rivales son de abajo (Centro Español y Paraguayo) y con la paciencia esperando que la AFA le dé por ganado el juego perdido con Cambaceres de la 2ª fecha (mala inclusión de un jugador).

Argentino necesitaba la victoria y jugó para que no se le escapara. También en honor a Leandro Córdoba, quien no jugó por el fallecimiento del padre. El salaíto sabía que tendría un rival duro, bien del estilo de la divisional, al que se impuso por convicción, más allá de un pasaje del segundo tiempo en el que los de Vaquero perdieron el dominio de la pelota. Igual, ni en esos momentos los hinchas perdieron la tranquilidad y siguieron tomando mates como es costumbre en el fútbol de ascenso.

Es que Argentino estaba firme con sus centrales May y Heredia, con la rueda de auxilio que significa Fabricio en el medio y la claridad de Iramaz con la pelota al pie.

Claro, siempre aparece alguna jugada de peligro cerca del área propia pero en cada contraataque se veía venir el 2 a 0 y no una posible igualdad. Por eso fue justificada la victoria y la diferencia de dos goles, los de Bartomioli y Camafreita, que tuvieron dedicatorias pero disfrutaron todos en el José Martín Olaeta.


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