Ovación

Argentina y Messi ganaron el duelo ante Portugal y Ronaldo

El equipo de Batista venció 2 a 1 a Portugal, con goles bien rosarinos: Angel Di María y Lionel Messi, de penal. El empate transitorio lo había marcado Cristiano Ronaldo.

Jueves 10 de Febrero de 2011

Cuando el mundo futbolero centró toda la atención en el duelo Lionel Messi-Cristiano Ronaldo, el partido amistoso tuvo su razón de ser. Imposible soslayar la presencia de dos megaestrellas como la Pulga y el delantero portugués, pero el partido también cuenta. Y más cuando al cabo de 90 minutos se puede hablar de un triunfo ante un rival siempre complejo como lo es Portugal. Angel Di María y Lionel Messi, de penal, fueron los principales artífices de la victoria. Es que de sus pies llegaron los goles con los que Argentina doblegó por 2 a 1 al conjunto lusitano. Cristiano Ronaldo había marcado la igualdad transitoria.
  Messi fue determinante en el primeros 20 minutos, al monopolizar las tres llegadas de peligro que generó el conjunto de Batista. Y después de alertar con un cabezazo, el rosarino irrumpió en el juego con su indescifrable habilidad para provocar la apertura del marcador en una excelente maniobra que inició y culminó otro rosarino, Di María.
  En ese lapso del partido la Pulga se movió con soltura por todo el frente de ataque, como actualmente lo hace en el club catalán, y Di María fue un extremo bien vertical en su recorrido.
  Poco después del gol, en una combinación con Ever Banega, Messi quedó cara a cara con Eduardo pero el arquero conjuró la situación en el área con una salida a tiempo.
  La dinámica de Argentina en el ataque disimulaba algunos desajustes defensivos propiciados por fallas individuales (Banega comenzó con dificultades en la contención) y la intensidad del juego portugués.
  Nani comprobó rápidamente que el sector izquierdo de la defensa argentina no tenía solidez con Esteban Cambiasso y el debutante Marcos Rojo. Por ese lugar se gestó la acción que derivó en el empate: Nani descargó para Martins, Nicolás Burdisso no pudo neutralizar un cabezazo defectuoso de Hugo Almeida y Cristiano demostró que también es oportunista.
  Con la moral en alza, el crack de Real Madrid tuvo su momento en el partido y dos minutos más tarde ensayó una corrida por el centro del campo que terminó con un disparo cerca del palo izquierdo, tras rebotar en Milito.
  Argentina bajó su rendimiento a partir de la reacción portuguesa y esa característica se mantuvo en el inicio del complemento, cuando el rival tuvo tres chances claras para sacar ventaja.
  Argentina, en ese período, fue un equipo desarticulado, sin progreso ofensivo y con Messi obligado a un retroceso exagerado. Pero desde los 15 minutos, con los numerosos cambios, el partido perdió la intensidad y se emparentó más con su esencia amistosa.
  En ese contexto, Argentina tuvo dos ocasiones para quedarse con el triunfo en los pies y la cabeza del ingresado Javier Pastore, pero el arquero Rui Patricio primero y el travesaño después lo impidieron.
  Y cuando el empate parecía consumado, Messi confirmó su llamado al protagonismo permanente. Coentrao derribó a Juan Manuel Martínez en el área y Messi resolvió el partido con un toque sutil que lo convirtió en el gran ganador del duelo de cracks.

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