Ovación

Argentina se trajo una alegría para pasar la transición

Argentina venció bien a México, con el sello de siempre rosarino y en medio de un proceso de reconstrucción al que le cuesta encender de nuevo el entusiasmo del público.

Sábado 17 de Noviembre de 2018

Mañana este Argentina 2-México 0 va a ser historia. Mínima para la mayoría, máxima para algunos pocos jugadores por el simple hecho de debutar con la camiseta albiceleste en el país. Y no sólo carecerá de trascendencia por tratarse de un amistoso sino por cómo la selección está casi a la deriva y, encima, no despierta ni ganas en los hinchas argentinos, más allá del simpatizante normal que estuvo anoche en el Kempes. Sí para los rosarinos estuvo la atracción por ver en acción a Gio Lo Celso, que viene de ser figura en Betis ganándole al equipo de Messi, al que los canallas los representa muy bien. Como pasó anoche con su toque distintivo para hacer jugar.

Será historia el resultado, que dirá que Argentina le ganó a México y que los goles fueron de Funes Mori y otro en contra, por más que de la voz del estadio se lo adjudicaron al rosarino Icardi, que estuvo ahí pero no la tocó. También servirá para recordar que al equipo lo dirigió un técnico interino, santafesino para más datos. Uno más en la larga lista que comenzó con el Flaco Menotti allá a fines de 1974 camino al Mundial 78; el Loco Bielsa en Corea-Japón 2002; el Tata Martino, el Patón Bauza y el Zurdo Sampaoli rumbo a Rusia 2018 y en el Mundial en sí, como en el caso del casildense.

Hoy está en la conducción el pibe de Pujato con sus 40 años y experiencia casi nula al frente de un equipo. Ni hablar de un seleccionado con el prestigio de Argentina, aunque actualmente lo tiene empeñado. Sostenido por alfileres sin cabeza, y con el primer viento que se desate todo destinado a que se vuelen esos papeles en los que está escrito.

Eso sí, ni los jugadores ni el técnico tienen la culpa, les tocó este momento y tratan de hacer lo mejor para que se los siga teniendo en cuenta. Scaloni lo será hasta que aparezca un técnico campeón del fútbol argentino o uno con pasado fuerte en la selección, con espalda y más nombre propio. Los jugadores, varios de ellos, pensando en que también pueden volar de futuras convocatorias. Pero acá están, juegan y se ilusionan. También es cierto que hay algunos que apuntan a "intocables", como el rosarino Lo Celso y la camiseta 20, como Angel Correa (de gran primer tiempo), también Mauro Icardi proyectándose como el futuro 9 pese a que jugó poco. Claro, no sólo los rosarinos, también pintan firme Dybala (la figura de anoche), Lautaro Martínez, aunque anduvo flojo, y Paredes. La mayoría también dependen del regreso de Lionel Messi, el que no puede faltar. Sin objeciones. Quien lo discute, que dirija la vista más allá del juego y los resultados, mirando a que hoy la selección no despierta pasión, contagio y tampoco aporta desde las recaudaciones porque ayer pocos pasaron por boletería para dar el presente.

Claro, esto será hasta la Copa América 2019, porque todos los futboleros pedirán ganarla para por fin gritar "campeones", como hace demasiado tiempo no sucede.

Y si la historia se repite sin logros volverán las quejas por lo que pasó ayer nomás, por el camino previo y las circunstancias. Entonces no será culpa de los futbolistas que ayer vencieron a México, tampoco por lo que pase el martes en la revancha en Mendoza. En el 2-0 ante los aztecas fue el turno de un equipo en construcción. Con Marchesini respondiendo acertadamente en la tres que tuvo que aparecer, en especial las dos del comienzo. Porque la defensa sigue con pocos goles en contra (sólo el 0-1 en la agonía con Brasil) y ayer "volvió" Funes Mori para un gol y apuntalar a Foyth. En el medio hay mejor pie que marca. Y arriba falta pero hay promesas de gol.

¿Los nuestros?

Lo Celso jugó muy bien, sin sobresalir pero pidiendo la pelota. Atreviéndose, como para mostrar que Messi puede contar con él para ser compinches. Correa tuvo 45' interesantísimos por izquierda, llegando al área, empezando a mostrar por qué juega en Atlético de Madrid. Y Mauro Icardi participó poco pero está siempre en la búsqueda de ese gol que se le niega pero seguramente encontrará en breve, tal vez en Mendoza y de titular. Y Scaloni suma porotos en su cosecha, en voz baja, haciéndose lugar. Todo en un 2-0 que ya forma parte de la historia de la selección argentina. Eso sí, siempre con presencia rosarina o de la zona, que es una buena costumbre.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});