Inolvidable. Una victoria de esas que cotizan en grandeza y dan ánimo para creer
en el camino elegido para dar los primeros pasos de una nueva era bajo la conducción técnica de
Diego. Es que fue un gran triunfo este 2 a 0 sobre Francia, y en su tierra. Por el rival vencido,
por el juego sobrio del seleccionado argentino, porque Maradona cosechó enseguida un resultado de
esos que pesan a la hora de evaluar.
Un 2 a 0 que empezó a gestarse en el cierre del primer tiempo con gol de Jonás
Gutiérrez y que se afirmó cerca del final cuando el rosarino Lionel Messi apareció con toda su
categoría para gritar el segundo, cuando Argentina ya tenía abrochado el triunfo con un juego
superior al francés.
Desde el arranque se vio un juego friccionado, con mucha marca, presión y
disputado en la mitad de cancha. En ese contexto, la pelota se manejó prolijamente sin importar
cúal de los equipos la tenía.
Y el primero que llegó fue Argentina, aunque el tiro libre de Messi (6’)
no llegó a la cabeza de Demichelis y quedó en manos de Mandanda. Pero al toque fue Ribery, con una
acción individual, quien le entregó la pelota a las manos a Carrizo, tras dejar atrás a los
centrales argentinos.
Desde ahí Francia dominó algo más, pero ni Anelka ni Henry aprovecharon sus
chances. Lo mismo le pasó a Messi a los 12’, en su primera acción con pelota dominada, de
derecha a izquierda, dejando en el piso a Abidal pero finalizada con un débil remate. Tres minutos
después tuvo el gol, pero un pie francés le ahogó el grito.
El equipo francés robó el control de la pelota y Argentina apostó al
contraataque. Por eso se lució Carrizo en un mano a mano ante Anelka (28’) y al tapar un
remate con destino de gol de Ribery junto al palo izquierdo.
Sin embargo, bastó que apareciera Mascherano para recuperar pelotas, Gago lo
ayudó y se amigó con ellas para que el equipo argentino tuviera profundidad con sus asistencias. En
una de ellas el volante de Real Madrid habilitó al hasta ahí intrascendente Agüero, quien por
derecha cruzó la pelota para la entrada de Jonás Gutiérrez, quien tras enganchar remató fuerte al
primer palo para decretar el 1 a 0 y alegrar a todos en Argentina y a un atento Maradona, que
festejó con ganas pegado al campo de juego.
Argentina se fue al descanso en ventaja en una primera mitad dura, aunque
terminó dominando y floreándose en los últimos minutos.
En el segundo tiempo Argentina salió a intentar manejar la pelota, mientras
Francia siguió con su paso cansino y sin lastimar a un seguro Carrizo.
Los minutos transcurrieron, los hinchas argentinos comenzaron a cantar "que
vamos a salir campeones... como en el 86". Y en medio de ello apareció una contra que inicio y
terminó la estrella de este equipo. Messi la robó y tras recorrer hasta el mediocampo habilitó a
Tevez, que se la devolvió a tiempo para que Lio enganchara y definiera con clase provocando la
locura de todos, en especial de Maradona en el grito de gol y de los franceses, que silbaron a su
equipo y pidieron la renuncia del entrenador Domenech.
Y con el 2 a 0 el equipo argentino le dio a Diego una victoria de valor diez.
Muy pocos la podían imaginar, pero se consiguió en tierra ajena, con un fútbol sencillo, con
compromiso y una gran efectividad. Y nada menos que ante la poderosa Francia.