Martes 16 de Noviembre de 2021
Argentina lo hizo. Lionel Scaloni y sus muchachos lo hicieron. Leo Messi también lo logró. La selección se metió directamente en la Copa del Mundo del año que viene en Qatar. Si bien no le pudo ganar a Brasil, igual el empate 0 a 0 le sirvió a la albiceleste para lograr el pasaje a la venidera Copa del Mundo. Y bien merecido lo tiene el equipo de Scaloni, el padre de la criatura de este proyecto de relanzamiento de la selección. Argentina tuvo su noche de graduación en el estadio Bicentenario de San Juan e irá por la gloria a otro Mundial.
El viento Zonda sanjuanino catapultó a la selección a Qatar, tras la noticia de la derrota de Chile a manos de Ecuador, cuando el duelo con Brasil había terminado hacía varios minutos. Por eso el festejo de los jugadores albiceleste fue en la intimidad del vestuario.
Argentina coronó un año que había empezado con la obtención de la Copa América, cortando la pesada sequía de títulos. Y encima logrando el objetivo máximo de meterse en el Mundial. Y hacia allí irá Messi a jugar su quinta Copa del Mundo, siendo el único jugador argentino en tener ese registro.
La selección argentina redondeó un año fantástico desde todo punto de vista. Porque se consolidó el director técnico que le dio el perfil ganador y ambicioso que necesitaba la selección como es Lionel Scaloni. Porque además Leo Messi se hizo el dueño total del equipo y el grupo y ahora brilla en plenitud con la camiseta albiceleste. Porque hay recambio. Porque el equipo ganó con claridad la Copa América y volvió regalarle una alegría grande a los hinchas después de reiteradas frustraciones. Por todo ello el 2021, la pospandemia, le sentó más que bien a la selección.
Anoche Argentina tuvo en Brasil a un rival más que calificado y con garra y corazón emparejó un trámite que desde el manejo de la pelota y las situaciones netas de gol le fue adverso. Pero igual los soldados de Scaloni nunca se rindieron y por eso el aplauso de los hinchas que coparon el Bicentenario de San Juan para verlos en acción fue el gran premio del final.
Claro que Messi todavía no está en plenitud física por una dolencia en la rodilla, pero fue conmovedor como con poca nafta en el tanque igual se las arreglaba para apilar brasileños y forzar la jugada del gol que finalmente no llegó, ante un Alisson que blindó su arco en las pocas que le patearon.
Desde que saltó al campo, a Leo lo ovacionaron como siempre. Pero esta vez no pudo gravitar en demasía, como tampoco Di María y Lo Celso, el trío de calidad rosarino.
En cuanto al partido fue un choque de invictos que se sacaron chispas y terminaron en tablas, a pesar del gran partido que jugaron Fred y Vinicius para el scratch. Argentina no supo terminar de tomar el toro por las astas. Y en el complemento Scaloni buscó mejor tenencia en el medio con el ex leproso Lisandro Martínez.
El público igual premió el esfuerzo de la selección, a pesar de que cuando terminó el partido no hubo festejo porque la clasificación aún no se había consumado, ya que Chile no había terminado su partido ante Ecuador.
Pero una vez que los números le dieron la derecha a la selección los pocos que aún quedaban en el estadio explotaron de alegría. Ahora Messi podrá jugar su quinto Mundial y será el único en la historia del fútbol argentino en tener ese registro fabuloso. Y también será el último tren del rosarino para abrazarse a la Copa del Mundo. Lo mismo que para Angelito Di María, otro soldado de mil batallas.
Ya bien entrada la noche sanjuanina y con el Zonda que seguía soplando desde Chile cruzó la cordillera la noticia de la derrota de la roja y la clasificación albiceleste a Qatar. Un cierre de año extraordinario para la selección. Y bien merecido lo tiene. Salud, campeones de América y suerte en el Mundial.