Ovación

Argentina está lista para aguarle la fiesta a Chile

La selección nacional tiene la gran posibilidad de conseguir su decimoquinta corona frente a un seleccionado local que tiene un estilo vertical que le cae como anillo al dedo al equipo de Martino.

Jueves 02 de Julio de 2015

Digámoslo de una vez y con todas las letras. Sin vueltas ni miedos a quedar presos de las palabras. Y además que suene imperativo porque es lo que verdaderamente se quiere reflejar. Lo mejor que le pudo pasar a Argentina es definir la Copa América ante Chile y nada menos en Santiago. Porque no hay camino más directo al goce que darle un baño de realidad justo ahora al equipo de Jorge Sampaoli. Con todo un estadio que será caldo de cultivo en serio tras una semifinal en la que los hinchas que estuvieron en Concepción rompieron todo tipo de relaciones cuando silbaron el himno argentino.
  Encima el estilo de suelta de palomas que patentó Chile primero con Marcelo Bielsa y ahora de la mano de Jorge Sampaoli les calza como un guante a los muchachos de Martino para hacerse un festín. Sobre todo luego de la exhibición de altura futbolística que dio Argentina en Concepción.
  Se intuye que Chile saldrá a comer los talones porque no sabe ni siente hacer otra cosa. Pero también es verdad que para su desgracia agarra a la selección nacional ya reencontrada con su génesis y bien liberada de los cuestionamientos que traía por no traducir en goles su arsenal ofensivo.
  Ni al guionista más escéptico le hubiera salido tan perfecto el final de la película. Porque ahora la cosa será entre dos candidatos. Los dos equipos más autorizados para dirimir este mano a mano. Uno por su fútbol de convicción granítica y además porque tiene embanderado a todo un pueblo detrás de la causa de salir campeón en casa. El otro por el peso de su historia y porque realmente este grupo de jugadores estrellas no se merece quedar rumiando de nuevo en un mar de penas. Tampoco sería justo que este plantel se suba al avión de regreso a Buenos Aires rastrillando culpas con otro derrumbe futbolístico, como ocurrió en las finales perdidas en Perú 2004 y Venezuela 2007.
  Argentina necesita imperiosamente cortar con tantos años de desapego a celebraciones y de apego a grandes frustraciones. Ya el subcampeonato mundial obtenido en Brasil 2014 no alcanza para saciar tanto apetito. Martino y los jugadores saben que para redimir los pecados del fútbol, el único poder es el de los títulos. De lo contrario, no hay manera de gozar de la bendición popular.
  Pero si algo se percibió el martes en la goleada contra Paraguay es que este equipo está en condiciones de desactivar esa bomba de abstinencia de festejos. Tiene con qué para ganarle a esa espera que hoy parece una eternidad. Si hasta estar en la misma sede organizadora le pone la mano sobre el hombro al conjunto del Tata. Es que en Chile, en el 91, la selección dirigida por Alfio Basile logró ganarles a todos los pronósticos y levantó la Copa. Aquella vez fueron Ruggeri-Caniggia-Batistuta, esta vez la huella identificatoria la siguen Mascherano-Messi-Agüero-Di María.
  Que el juego de la previa seduzca los colmillos de la delantera argentina, no significa que alcanzará con salir a la cancha para devolverlo a tierra al equipo del Zurdo y, sobre todo, a los hinchas chilenos. Aquí lo que sobra es la euforia malentendida. Esa que hace intervenir cuestiones chauvinistas que nada tienen que ver con lo que se jugará.
  Igual, a los simpatizantes chilenos poco les importa eso. Todos están convencidos de que la locomotora roja pasará por encima a Argentina. A nadie se le cruza por la cabeza que Chile no saldará su deuda con la historia ganando su primera Copa América.
  Es tan evidente el agrande que tienen que ya sueñan a cuenta con un triunfo contra Argentina a tres días del partido. Si hasta tratan a Messi de no saber jugar finales con la camiseta de la selección y dicen, algunos con ironía, que el rosarino no está comprometido con el equipo porque no sabe cantar el himno argentino.
  También encontrarse con alguien en el aeropuerto de Concepción o poner un pie en Santiago es empezar a sentir el clima de hostilidad que está instalado. Hasta los diarios chilenos se encargan desde sus páginas de meter a la final en una mezcolanza patriótica. No sólo hablan y escriben sobre los alcances que tendrá el partido del sábado, sino que todos coinciden en que se trata de una cuestión de “patria o muerte”. Aunque ayer el diario La Tercera y el Mercurio, los de mayor tirada, reconocieron tras la goleada que ahora Argentina amenaza con quitarle el título a Chile.
  Obviamente no hay ninguna línea, como haciéndose los desentendidos del tema, de los arbitrajes que favorecieron a La Roja ni de la sensación que existe que la Copa está armada para ellos. Es más, los hinchas procesan como que les metieron la mano en el bolsillo, como hizo Jara en la cola de Cavani, cuando la Conmebol decidió sacar de carrera al defensor.
  Ahora sí no hay margen a equivocarse. Se fue al diablo la amable recepción que habían tenido los argentinos en las ciudades que visitaron para seguir el derrotero de la selección. El embrujo duró hasta que el choque futbolístico no logró ponerles un dique de contención a viejas traiciones. De ahí que en las calles se nota que les da igual pronosticar sobre la injerencia que tendrán Messi o Valdivia en la final como terminar hablando de otras rivalidades.
  Por más que en Chile lo entiendan así, no vale la pena seguir insistiendo en poner en una coctelera situaciones pasadas y que debieron resolverse por el carril de la diplomacia y no en una cancha. Por eso lo que se jugará el sábado es apenas un partido de fútbol. Ni más ni menos que eso. Eso sí, Argentina tiene la mesa servida y los cubiertos preparados para comerse a este Chile que ya se siente campeón porque se preparó para ello y porque los resultados empezaron a convencerlo tras los primeros movimientos en el estadio Nacional de Santiago. Aunque hasta aquí, ningún rival tuvo la altura de Argentina.

La prensa chilena destacó la goleada albiceleste

Los principales diarios de Chile resaltaron ayer que el seleccionado argentino pasó a la final “asustando”, luego de “destrozar” a Paraguay por 6 a 1. “Argentina pasa asustando”, tituló La Tercera en un recuadro en la parte superior de la tapa y, abajo, agrega que “la Albiceleste se cita el sábado con Chile tras destrozar a Paraguay con una exhibición”. Por su parte, El Mercurio pone énfasis en el seleccionado local y anuncia “Chile buscará la gloria ante la Argentina de Messi”. En el suplemento deportivo del matutino señala que “Argentina llega a la final como una aplanadora” y que el equipo de Martino “amenaza el sueño de la Roja”.
El Gráfico, diario deportivo, destaca que “Argentina mete miedo” para la final.
 

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