Ovación

Ardusso resurgió

El parejense logró ayer el campeonato en el mismo escenario donde casi perdió la vida en 2008.

Lunes 18 de Diciembre de 2017

Lágrimas de emoción. Abrazos interminables. Facundo Ardusso logró la primera gran corona a nivel nacional. El parejense terminó como primer escolta del ganador Agustín Canapino (ver aparte) e inscribió en esta provincia fierrera por excelencia su nombre en la galería de los campeones. De los ilustres. El combo se completó con el título para Renault luego de 24 años de larga espera. No obstante, el plus es que el destino le hizo ayer un gran guiño. "El Cabalén es una gran revancha. Poder haber logrado este título tiene un valor agregado después de que casi toco el arpa en esta pista en 2008. En cambio, ahora estoy abrazado a la gloria", tiró en medio de la euforia contenida el Flaco en una franca charla con Ovación.
   "Sí, estuve cerca de la muerte. Me daban por muerto literalmente. Fue en 2008 cuando corría en el Turismo Nacional. Pero salí adelante. Gracias a Dios y a mi familia. Por eso disfruto tanto de este logro en estos momentos", confesó con la voz entrecortada el Flaco. "Además, para mi equipo, el Renault Sport, también es muy importante. Nunca bajamos los brazos y hoy celebramos todos", graficó.
   Además confesó que "para mi viejo (Hugo) también debe ser especial este instante. Porque el último que había logrado la corona con Renault había sido el Flaco Traverso, quien es su ídolo. Y ahora, al ser mi primer hincha, sé lo feliz que debe estar".
   Ardusso recién se quebró en llanto cuando escuchó por radio el relato de la última vuelta. Quizá se aflojó también por la presión interna que tenía por obtener esta estrella. Sobre todo luego de que el título en el TC se le escapó como arena de las manos por mérito ajeno esencialmente, por más que jamás lo exprese. Por en ese sentido, Facundo es un ejemplo que varios de sus colegas deberían imitar.
   No caben dudad de que esta temporada fue la mejor desde lo deportivo. Terminó el Dakar en el puesto 22 con la Duster oficial. Fue subcampeón de TC. Ganó la carrera de invitados en el Turismo Nacional con el Honda Civic de Leo Larrauri. Y ayer se proclamó rey de la categoría más tecnológica de Sudamérica. "Es verdad, no me puedo quejar de nada. Tampoco me reprocho nada. Fui siempre protagonista, competitivo. Gracias al equipo y todos los que aportan su granito de arena desde sus lugares. Esto sólo no se consigue", deslizó el parejense con su humildad natural que tanto lo caracteriza. "Ahora espero llegar a Las Parejas y festejar con todo el pueblo, que siempre está. Pero además no quiero olvidarme de la gente de Rosario y toda la provincia, que tanto me apoya", puntualizó sin dudar este santafesino de veras.
   Antes de dejar el Cabalén dejó un mensaje esperanzador "para todos los chicos" precisamente. "Hay que saber perder primero para luego poder ganar", dijo con mucha convicción. Luego posicionó la mira de los objetivos en la temporada 2018. "Dios quiera que podamos seguir por este camino el año que viene. Que este título no nos relaje. Motivación tengo, y de sobra", puntualizó a modo conclusión el flamante campeón del Súper TC2000.


La idea es seguir en el rombo

Aún tiene que terminar de pulir algunos detalles. Pero Facundo Ardusso tiene prácticamente abrochada su continuidad bajo la estructura de Renault, sea en el Turismo Carretera con el Torino como en el Súper TC2000. Esta semana podría concretarse una nueva charla entre las partes, aunque en esta ciudad, desde el equipo como por el lado del piloto, aseguraron por lo bajo que no habrá problemas para firmar para la próxima temporada.


La final fue de Canapino

La carrera quedó en manos de Agustín Canapino (Chevrolet). Claro que lo más significativo fue que Facundo Ardusso obtuvo el título en Súper TC2000 (ver aparte). Pero la labor del Titán fue sobresaliente. Ayer hizo todo sin fisuras. Ratificó que no en vano es uno de los mejores pilotos del país. Segundo fue el parejense, mientras que Esteban Guerrieri completó el podio con el Citroen.
   La punta cambió de dueño de entrada. Agustín Canapino se lo comió a Ardusso a poco de haberse largado la final. El Flaco mucho drama no se hizo porque se dedicó a correr con la mente fría, pensando sólo en terminar dentro de los primeros 14 autos para coronar el sueño. La misión personal era que el Fluence GT luciera el 1 la próxima temporada. Y lo logró.
   Mientras que el pelotón de atrás no varió demasiado, Leonel Pernía ofició de guardián exclusivo del Flaco. Le cuidó las espaldas en todo momento como buen compañero de equipo. Tenía en claro que no era momento de apelar al ego personal como pasó en su momento con Emiliano Spataro en Rafaela, por el TC.
   El rol de Pernía fue determinante clave para aguantar a Mariano Werner cuando avanzó del sexto al cuarto lugar. El Tanito no dejó avanzar más al entrerriano, quien era el único rival que podría quitarle la chance de ser campeón al parejense. Lo que pasó más atrás con el resto con el resto de los protagonistas sólo sirve en estos momentos para las estadísticas.


Bien el Patito

El de capitán Bermúdez, Fabián Yannantuoni, hizo un carrerón en el final de la temporada. Largó 13º y arribó en el octavo puesto con el Peugeot 408. Fue de menor a mayor a lo largo de todo el fin de semana.

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