Ovación

Ardusso grita más que nadie

El equipo volvió al motorista que dejó de lado en enero, se corrigieron errores y el parejense regresó al triunfo y a ser de nuevo candidato del TC, como lo es en el STC 2000. Gran año.

Lunes 07 de Mayo de 2018

Cuando parecía que esta vez le tocaba un papel más de reparto. Cuando los cambios reglamentarios parecían condenarlo a bajar incluso del segundo pelotón en el que se estaba moviendo, Facundo Ardusso volvió a pegar un grito grande. El parejense, que hace rato está en su mejor momento y ya no hay dudas de que está entre los top de los pilotos del país, ganó con una autoridad tremenda la quinta fecha del TC en Posadas, quedó segundo en el campeonato, ya tiene la victoria obligatoria y le sumó brillo a una temporada 2018 que lo tiene como el hombre a vencer en el Súper TC 2000, en el que ejerce un dominio insultante. El Flaco le dedicó el triunfo a su papá Hugo, que festejó su cumpleaños en Las Parejas y aclaró: "Como soy medio tacaño, me ahorré de comprarle una campera y mi regalo es esta victoria".

A fines de junio de 2012, Ardusso llegó líder del TC Pista a Posadas y sufrió un durísimo accidente en la recta donde se larga la carrera (que no es la misma que de llegada), aunque salió ileso, mientras ganaba el de Cuatro Esquinas Sebastián Diruscio. Y seis años después, el Flaco trepó a un pedestal que se puso a prueba en un comienzo de año dubitativo, luego de la tremenda frustración del cierre del 2017. Necesitaba como el agua dar un golpe de timón, en un contexto donde a dos marcas les habían dado mucha ayuda reglamentaria, y lo hizo. El, su equipo y su nuevo-viejo motorista. Así se impuso en un Rosamonte donde siempre hay promesa de buen espectáculo, desde la mañana cuando ganó la serie y en cada uno de los tres relanzamientos. No le dejó nada a Luciano Centricelli primero y a Mauricio Lambiris después, dos Ford. Y ya avisó que de nuevo hay que tenerlo en cuenta.

"Ojalá que volvamos a ser candidatos. Me preparé para mejorar lo del año pasado", dijo. Y mejorar eso, cuando perdió el título por ¡0,25! punto, es ser campeón. En enero último, el equipo Trotta Racing agradeció con muy buenos términos a Claudio Garófalo por los servicios prestados en 2017 pero en el ambiente quedó flotando su responsabilidad en la pésima performance de la última carrera de La Plata, donde el Torino se arrastró como nunca en la pista cuando más lo necesitaba Ardusso. Sin embargo, cuatro fechas después volvieron a requerir sus servicios con un resultado extraordinario. "La verdad es que no veníamos bien. Hicimos cambio de motorista, se trabajó en el chasis, sabíamos que no estábamos bien, reconocimos el error y no hubo otra que dar vuelta la página y mostrar carácter. Y así lo hizo mi equipo desde Concepción, sin tomarse descanso, porque esa fue nuestra peor carrera. Trabajaron hasta el 1º de mayo. Se encontraron problemas en diferentes elementos del Torino y la suma de esas pequeñas diferencias me dieron un auto contundente, que me dio seguridad y pude ir para adelante", explicó el Flaco.

Sí, "apareció el auto. Acá funcionamos bien el año pasado y era lógico que si resolvíamos detalles en el motor y hasta en la comunicación íbamos a dar un salto de calidad y lo demostramos. Mi meta era volver a ser el mejor Torino como en 2017. En el comienzo del año si bien estábamos mejor en los puntos, no así en la performance. Y lo resolvimos bien".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario