Aprobado a la apuesta de Orihuela
Kudelka sorprendió haciendo debutar al lateral zurdo por derecha. Y el lateral le cumplió

Sábado 29 de Febrero de 2020

Fue la gran apuesta de Frank Kudelka y le salió bien. La apuesta táctica del DT para sustituir la falta de lateral derecho le salió. Matías Orihuela debutó con el perfil cambiado, de esa manera no se movieron las posiciones y los nombres del resto, y Newell’s hasta el gol de Racing, que llegó desde el otro sector, fue el mejor de los dos. Después los méritos se repartieron pero inclusive ahí se las arregló muy bien.

Orihuela cumplió. No tuvo problemas en la marca y hasta se proyectó, poco, con criterio. Le faltó lo previsible: manejar mejor la zurda jugando por la derecha. Vaya debut le tocó, en ese sentido. El hincha no lo había visto nunca, porque jugó poco en reserva (y ya no se juega más como antesala de primera) y fue apenas dos veces al banco. Y los problemas rojinegros estuvieron por el otro lado.

Quizás así lo previó Kudelka. Sabía que el mayor daño podía venir por la enjundia de Walter Montoya y las proyecciones de Iván Pillud por el otro costado, y así fue. En ese primer tiempo dominado por Newell’s, Racing llegó por ese costado, tuvo dos centros venenosos antes del gol de Miranda y así Orihuela prácticamente no se inquietó. Es que Mena casi no trepó y a Matías Rojas le cortó en seco una contra de entrada.

El jugador que llegó a Newell’s de la mano del mismo representante del técnico y fue sorpresa, entró algo nervioso. Antes de arrancar fue al banco a buscar una botella de agua y en su primer pelota enganchó dentro del área para adentro, para su zurda. Le salió bien, tanto que llegó la primera contra con Palacios y la primera que Leal no resolvió.

De a poco fue entendiendo que podía ser salida y Lema lo buscó varias veces en campo contrario. En dos lo encontró con resultado disímil pero el mismo procedimiento: enganchar hacia adentro. En la primera se la quitaron y la jugada terminó con un remate al arco de Montoya que contuvo Aguerre. En la segunda hizo seguir de largo a Miranda y dejó mano a mano a Palacios, que resbaló justo cuando recibía y se le fue la pelota.

Si bien rechazó forzado para que Miranda convirtiera, fue tras el centro picante de Pillud. Y después del empate leproso, entorpeció el disparo franco de Lisandro López con destino de gol y que sacó bárbaro Aguerre. Beccacece también entendía que las flaquezas leprosas estaban por el otro andarivel y al pibe Garré, zurdo él, lo mandó a enloquecer a Bíttolo.

Con la ayuda de Pablo Pérez además por su costado y después con Rivero, Orihuela sacó un aprobado y le dio la razón a Kudelka en su sorpresiva inclusión.