Ante tantas bajas, los pibes de Newell's cumplieron
Campagnaro, Balzi y Portillo aparecieron entre los once de Newell's ante el mal de ausencias y estuvieron a la altura en el triunfo ante Banfield

Domingo 05 de Junio de 2022

Con bajas por suspensiones y alguna lesión, como la de Juan Garro, aparte de que Nicolás Castro y Leonel Vangioni no estaban en óptimas condiciones para ser titulares, Newell’s se vio obligado a remendar el equipo y salir a jugar con juveniles. Fue así que aparecieron desde el inicio Marco Campagnaro, Guillermo Balzi y Marcos Portillo. En ese orden fue el nivel de rendimiento positivo, dejando en claro que están disponibles para cuando se los necesite.

  Ausente Martín Luciano por tener que cumplir una fecha de suspensión, Campagnaro fue ayer el marcador izquierdo. Firme y sólido, cerró su lateral con mucha garra. Si bien el juego de Banfield se caracterizó por utilizar las bandas, Julián Palacios no lo superó.

La mayor preocupación de Campagnaro pasó por defender. Y no falló. Después, en contadas ocasiones intentó lanzarse al ataque. Demostró que es una opción para el lateral. Y hasta que puede estar por encima de Leonel Vangioni, quien al ingresar en el segundo tiempo lo hizo de volante por izquierda y no de marcador.

A Balzi le tocó la misión de cumplir el rol de Castro. Desde los primeros minutos fue participativo. Jugó con dinámica, las pidió todas y corrió siempre hacia adelante, ante todo en la primera etapa.

Le faltó terminar mejor algunas de las jugadas que comandó, aunque puso un gran pase de gol a Méndez en el primer tiempo. Bologna se la alcanzó a rechazar al uruguayo con el pie. En los últimos 45’, Balzi dejó la cancha para que ingrese Castro, que venía de una operación de apendicitis.

En cuanto a Portillo, jugó de volante por derecha debido a que faltó Pablo Pérez por encontrarse suspendido por una jornada. El juvenil no desentonó. Su mayor virtud fue ser ordenado. Se complementó con Fernández y Balzi para copar el medio. Tuvo dinamismo. Pero no fue preciso con el balón. Resolvió mal, en ocasiones por apresuramiento.

Sanguinetti dispuso su reemplazo en el entretiempo, con el resultado a favor, reforzando el medio con Sforza.