Argentino debió batallar duro pero en el final se llevó lo que tanto necesitaba, con un 2 a 0 justificado sobre Mercedes que lo saca del último lugar
17:05 hs - Sábado 08 de Agosto de 2026
Argentino ganó al fin. Con dos goles que llegaron en los instantes final, pudo celebrar una victoria harto necesaria, que le permite hoy salir del último lugar de la zona A. Fue 2 a 0 sobre Mercedes, con goles de Theo Guiñazú a los 42' del complemento y de Julián Andrada en el cuarto minuto de adicional.
Con la obligación de poder al triunfo, el Salaito salió con vocación ofensiva desde el inicio del partido con la idea de revertir la pobre situación futbolística que atraviesa.
Rápidamente Guiñazu se transformó en la manija del equipo y el Albo comenzó a llegar con peligro al arco de Mercedes. A los 5', el propio jugador albo mandó un centro al corazón del área y de arremetida Kevin Schmidt con un soberbio cabezazo exigió al golero Semeniuk, quien mando el balón al córner.
El local siguió buscando y llegaron los remates Bartalini y Báez, que salieron desviados. Sobre los 20' la visita pudo adelantarse, pero no llegó con peligro sobre el arco de Olivera.
Los minutos pasaron y el trámite se hizo muy parejo, los equipos se prestaron la pelota y las situaciones fueron nulas. Así se fueron el descanso.
Palo y palo y goles salaítos
El complemento fue otra cosa, palo y palo. Los dos tuvieron chance de llevarse todo. Mercedes tuvo dos clarísimas con Sánchez Olmos y otras dos con Vera Borda. Y Argentino también contó con muchas antes de que Guiñazú, la gran figura, abriera hacia la derecha y luego fuera a buscar el centro, que encontró con el arco libre tras la falla del arquero Semeniuk. Ahí la empujó a la red, desatando la locura alba.
Que se agrandó más cuando, después de que Vera Borda se perdiera el empate, el ingresado Andrada se la llevara de guapo y definiera sobre la salida del arquero en el cuarto minuto de adición.
Con este resultado, Argentino superó a Deportivo Paraguayo, que este domingo visita a Sacachispas.
En Argentino, Joaquín Galimberti reemplazó a Báez, Julián Andrada a Cisneros y Bruno Cabrera a Guiñazú.