Jueves 25 de Junio de 2009
El delantero argentino Maximiliano López, jugador del Gremio de Porto Alegre, fue acusado de haberle dicho “macaco” a un jugador del Cruzeiro en el partido jugado ayer en Belo Horizonte, y estuvo demorado por la policía, según una publicación brasileña.
Se trató del segundo hecho en que un futbolista argentino es imputado de tratos racistas en cuatro años. El primer caso fue el de Leandro Desábato, actual jugador de Estudiantes de La Plata, cuando en 2005, jugando para Quilmes, fue acusado de decirle “negro” a Grafite, del San Pablo.
Desábato, quien negó haber dado tal tratamiento a su colega brasileño, tuvo que pagar una multa de 5 mil dólares para dejar Brasil.
El jugador Elicarlos, del Cruzeiro, aseguró que López lo llamó “macaco”, según dijo publicó Lancenet.
Según informó, el futbolista brasileño denunció al argentino, quien fue demorado solo para declarar ante la imputación y luego fue dejado en libertad. (DYN)