Sábado 23 de Octubre de 2021
Cristian González se inclinó a último momento por incluir entre los titulares a Emiliano Vecchio ante Racing. A la hora de la realidad, el juego y puesta en escena de Central volvió a ser endeble. Sin embargo, el canalla ganó 2 a 1. Y es lo que cuenta en definitiva. Sobre todo porque necesitaba el triunfo como agua ante un rival directo por el ingreso a la próxima edición de la Copa Sudamericana. Pero se dio una situación particular en el complemento cuando el 10 auriazul vio que el Kily lo estaba por suplir por Michael Covea le empezó a hacer señas al DT como que no quería dejar la cancha. Pidió seguir. Sin embargo, terminó siendo reemplazado inmediatamente por el venezolano a los 55 minutos. Eso generó que el enganche surgido de la cantera les recriminara a los colaboradores del entrenador desde el banco de suplentes la decisión tomada mientras seguía con la adrenalina a full. La misma situación vivió más tarde Marco Ruben, quien previo al marcar el segundo gol canalla hizo señas al banco que esperaran con el cambio. Al final, después de anotar, fue reemplazado por Luca Martínez Dupuy.
Lo Vecchio generó cierta sorpresa cuando las cámaras de la televisación del partido mostraron las súplicas para continuar jugando. Se lo vio haciéndole señas a Cristian González con desesperación. El DT no se dejó arremeter. Es más, redobló la apuesta y lo sacó instantáneamente. El público mostró su lealtad hacia el jugador y le ofrendó un coro de aplausos que fue retribuido por el capitán.
Emiliano Vecchio cruzó la línea de cal y se internó entre los relevos masticando bronca. Luego se observó como que le mostraba su descontento a los ayudantes del Kily, quienes siguieron las acciones sin ánimo de levantar más la temperatura.
Eso sí, cuando el juvenil Gino Infantino clavó al instante el golazo que representó la apertura en el Gigante de Arroyito, el 10 aplaudió desde su butaca y celebró como buen centralista que es junto al resto de los apellidos que lo acompañaban. Luego siguió las acciones como uno más.
Restará saber qué sucedió una vez que ambos se metieron en el vestuario. O qué sucederá cuando se vuelvan a ver en el reinicio de los entrenamientos. Quizá con una charla dejan todo atrás. Sobre todo porque la campaña deportiva no es la esperada.