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A Tigre le alcanzó con golpear primero y mantener el orden para derrotar a Racing

Ignacio Canuto consiguió el único gol del partido a los 8 minutos. Luego, los de Victoria se dedicaron a cuidar el resultado y obtener así su primer triunfo en este campeonato.

Martes 18 de Febrero de 2014

Buenos Aires.- Tigre metió esta noche un zarpazo rápido y después fue ordenado y solidario para resistir los embates del Racing Club y ganarle 1-0 en el Cilindro de Avellaneda.

Por la tercera fecha del Torneo Final, el zarpazo lo aportó a los 8 minutos Ignacio Canuto, el defensor que recogió de zurda dentro del área ajena el tributo que le bajó Guillermo Cosaro y batió a Sebastián Saja.

A partir de entonces los norteños cuidaron, ante todo, la guarida de Javier García y lograron resistir, por lo que salvaron inclusive el invicto y sumaron su primer triunfo en esta competencia.

En cambio, para Racing, que había debutado en el Final con una reconfortante goleada como anfitrión de Colón de Santa Fe, los números favorables parecen haber dejado de acompañarlo, a tal extremo que se produjo su segundo revés en forma consecutiva.

Esa acción originada con el balón detenido que capitalizó Canuto y tanto rédito le dio a los de Fabián Alegre seguramente reforzó los planes del director técnico visitante.

Tigre se impuso al cabo del primer período y se fue al descanso con un premio un tanto excesivo, porque, si bien durante el cuarto de hora inicial manejó mejor la pelota, las situaciones más propicias las generó Racing.

La única escena neta como para celebrar del Matador en la primera mitad del encuentro fue justamente la que Canuto clavó en el fondo de la red.

Por el lado de Racing, lo mejor lo elaboró Rodrigo De Paul.Es verdad que el equipo albiceleste careció de un funcionamiento colectivo adecuado, aunque se puso al borde del empate, a los 14 minutos, con un cabezazo de Valentín Viola, dentro del área chica, que provocó la atajada de la noche a cargo de Javier García.

El segundo capítulo fue todo de Racing, pero sin dejar ninguna muestra en el interior de la portería de Javi García.

El conjunto de Reinaldo Merlo empujó sin dar tregua hasta el epílogo, pero jamás encontró fluidez y claridad.

La Academia acumuló delanteros y centros, pero Tigre se aferró al 1-0 y lo defendió con tanta disciplina que hasta dio la impresión de que no le importaba ni intentar una réplica.

En definitiva, meter el zarpazo y cuidar la cueva le sirvió en la noche de Avellaneda a los de Alegre para obtener tres puntos por demás valiosos en su lucha por la continuidad en la máxima categoría. (DyN)

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