Sábado 20 de Septiembre de 2008
Uno de los desafíos para esta versión canalla es torcer la racha negra que arrastra en condición de visitante. Es que jugando fuera del Gigante de Arroyito, Central registra 190 días sin triunfos. Nada menos. El último festejo en tierra ajena se produjo el 14 de marzo pasado, en el 3 a 1 sobre Olimpo en Bahía Blanca.
Esta fatídica seguidilla está compuesta por nueve salidas sin ganar, con tres empates (Gimnasia de Jujuy 1-1, Lanús 0-0 y San Martín de San Juan 0-0) y seis derrotas (San Lorenzo 1-3, Estudiantes La Plata 1-3, Vélez Sarsfield 1-2 y Argentinos Juniors 1-2, en el torneo pasado, y River Plate 0-2 y San Lorenzo 1-2, en este campeonato.
Si bien esta carga no es responsabilidad absoluta de este grupo, Vitamina y los suyos tienen la pesada misión de revertir estas oscuras estadísticas.
Evidentemente, la armada auriazul pierde fuerzas o siempre algo sucede cuando sale de su casa. Algunos, en las charlas internas del plantel, hablan de cuestiones de mentalidad o de convicción. Otros más perezosos lo relacionan con la suerte, con los árbitros o con situaciones de injusticia.
Lo cierto es que de los últimos 27 puntos que disputó como visitante, Rosario Central obtuvo solamente 3. Una producción muy pobre como para soñar con campañas aceptables.