A Gamboa no le gustó el juego ante Huracán
Fernando Gamboa demostró en sus primeros pasos como técnico de Newell’s que no transa a la hora de brindar un análisis de lo hecho por su equipo. Lejos de bucear en su interior para encontrar las palabras justas con el fin de disfrazar una realidad, el Negro no dibuja su discurso y dice lo que piensa.

Viernes 19 de Septiembre de 2008

Fernando Gamboa demostró en sus primeros pasos como técnico de Newell’s que no transa a la hora de brindar un análisis de lo hecho por su equipo. Lejos de bucear en su interior para encontrar las palabras justas con el fin de disfrazar una realidad, el Negro no dibuja su discurso y dice lo que piensa. Algo que en el mundo del fútbol no es muy común, todo lo contrario. "Cuento la realidad de lo que pasó porque no me gusta mentir. Sé que está todo cambiado y el martes el noventa por ciento de los entrenadores se hubiese ido diciendo otra cosa", manifestó el entrenador.

El Negro no quedó conforme con lo hecho por su equipo ante Huracán, sobre todo en el complemento, y se fue molesto por los dos puntos desperdiciados. "El noventa por ciento de los técnicos hubiera dicho que el punto era extraordinario porque la cancha es un desastre y no se puede jugar a la pelota. El problema está después, porque un tipo serio, inteligente y que sabe de fútbol lo que tiene que decir es que Gamboa es un mentiroso. Acá nadie lo dice. Yo cuento la realidad de lo que pasó porque no me gusta mentir", resaltó con énfasis.

Lo común es encontrarse después de un encuentro con un discurso o una visión que muchas veces no coincide con la realidad observada dentro de un campo de juego. Gamboa, que apenas hace un puñado de semanas se puso el buzo de entrenador, no distorsiona su mensaje y elige transitar por un camino alejado del discurso de ocasión. "No puedo salir a contar una historia que ni yo me creo", resaltó.

"Hay tipos que son sinceros y que van a morir así, odian la mentira. Y hay otros que se meten dentro de este juego y transan con lo que sea. Todo esto es simple, no hay nada raro", agregó.

"A lo mejor es un defecto, pero es real lo que dije. Más allá de todo esto, confío en mi equipo, sé lo que tengo y apuesto a que el partido con Independiente lo vamos a ganar. No puedo vender otra historia para darle filo a mis jugadores para ver si el domingo ganamos. Yo tengo la convicción de que vamos a ganar".

En su extensa exposición ante los periodistas, el entrenador abordó otros temas y reconoció que uno de los inconvenientes que existe para imponer la idea futbolística que pretende reside en que "a algunos jugadores les cuesta más tiempo sacarse el chip de juego del técnico anterior. Algunos lo hicieron automáticamente y otros no. Los jugadores aceptan mi idea, quieren ser un equipo protagonista, pero el cambio lleva un tiempo".