Central no pudo sacar ventaja del beneficio que le otorgaba el empate, cayó por la mínima ante Independiente del Valle y ahora enfrentará a un primero
Miércoles 27 de Mayo de 2026
Puede parecer injusto que Central haya perdido un solo partido en la Copa Libertadores y que apenas un gol en contra, y de penal, lo condenara al segundo puesto del Grupo H. Fue lo que quedó en esta excursión del Canalla a Quito, donde Independiente del Valle asumió mejor el compromiso de la obligación que el Canalla el beneficio que le brindaba el empate. Lo cierto es que el traspié dejó al equipo de Jorge Almirón en la segunda colocación y ahora deberá prestare atención a aquellos que fueron primeros.
En esta ocasión a Central le faltó altura futbolística para salirse con la suya y volverse a Rosario con el primer puesto del Grupo, pero está claro que no hay condena que pueda llevarse a cabo porque lo que vino a buscar el Canalla fue un plus. El objetivo de mínima ya estaba cumplido con creces y por esohay segundo semestre con ilusiones a cuestas.
Lo pudo abrir desde el vamos
A nada estuvo Central de lograr que el partido se le abriera de entrada. En la primera jugada Campaz tiró la diagonal hacia el centro y desde lejos le prendió mecha. El arquero Quintana la atrapó allá arriba en el ángulo. De ahí en más, un apagón futbolístico del Canalla por varios minutos. Por eso Independiente del Valle se hizo del balón, del terreno y del juego.
Ante la quietud canalla, Independiente iba por afuera. Rodríguez y Loor hacían ancha la cancha frente a los flacos retrocesos de Julián Fernández y Campaz. Y por el centro, Sornoza hacía también de las suyas. Pero para fortuna de Central, al local le faltaba profundidad. Apenas un remate de Cocoliso desde afuera controlado bien sobre el palo derecho.
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Ese freno tirado del Canalla posiblemente haya tenido que ver con no quemar las naves de entrada para que la altura no le pasara factura rápidamente. De ese lado se entiende que tras el minuto de rehidratación el equipo haya sido otro. Mucho tuvo que ver el golpe de efecto que resultó ese mano a mano de Copetti en el que Quintana le ahogó el grito de gol. Porque si bien es cierto que Cocoliso contestó con un cabezazo que se fue cerca, el Canalla comenzó a exhibir un mayor atrevimiento.
Di María entró más en contacto con el balón, Campaz se asoció y de un tiro libre de Fideo llegó ese cabezazo de Mallo para otra atajada monumental de Quintana.
Los zurdos no aparecieron mucho
Pese a ello, se esperaba un poco más de los zurdos trescuartistas de Central, a quienes les costaba sostener un ritmo participativo. Fue una de las razones por las cuales Independiente del Valle volvió a tomar las riendas y a ser más incisivo. Cocoliso otra vez en el final lo tuvo con un zapatazo que encontró un obstáculo. Y con eso, el fin de un primer tiempo que se calentó con esa discusión entre Di María y Sornoza que obligó al árbitro Claus a mostrarles la amarilla antes de mandarlos al vestuario.
El inicio del complemento fue a la inversa, con Independiente del Valle a nada de ponerse en ventaja. Es que iban apenas tres minutos cuando Lerma aprovechó el espacio que tenía para sacar un remate desde el borde del área que reventó el travesaño de Ledesma.
Y tres minutos después Conan se estiró todo lo que podía para desactivar el peligro tras el cabezazo de Cocoliso González en el segundo palo.
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El primer gol en contra de Central
El dominio del local se evidenció aún más cuando Sornoza quedó libre para el remate (se le fue alta). Almirón tomó nota y su primera reacción fue sacar a Di María. Pero Central ni siquiera hizo tiempo a acomodarse cuando Pol Fernández le cometió penal a Romero y Sornoza se encargó de poner lo que a esa altura ya parecía justicia.
Central estaba de cara a otro partido, ahora sí con la obligaciones a cuestas. Pudo acomodarlo nuevamente con esa tremenda volea de Campaz, pero Quintana otra vez se interpuso en su camino.
Un poco tarde llegaron los cambios de Almirón en la búsqueda allá arriba, pero aun así, antes y después de eso el equipo corrió siempre detrás del ritmo que todavía le imponía al juego Independiente del Valle. Ledesma tuvo que esforzarse en un par más y sólo por eso el Canalla se mantenía en partido.
Pero nada cambió hasta el final. Porque la vitalidad futbolística que Central necesitaba nunca la encontró. Es más, Independiente del Valle sacaba y pisaba el acelerador a su antojo, una muestra acabada de que lo que ocurría en el resultado había sido el fiel reflejo del juego. Con el segundo puesto consumado, los hinchas cerraron la noche con “el domingo cueste lo que cueste, el domingo tenemos que ganar”.