El Canalla llegó a la mitad del campeonato con la satisfacción de estar entre los clasificados. Un cuarto puesto que deberá defender en el tramo final
Jueves 05 de Marzo de 2026
El Central que se acostumbró a pelear títulos va camino a una nueva experiencia, a algo que intentará repetir en medio de un semestre complejo, al que todavía no le llegó el tiempo de la exigencia máxima. Lo que sí le llegó al canalla, como al igual que al resto de los equipos del fútbol argentino, es ese mojón de mitad de camino, lo que hace pensar, analizar y replantearse algunas cosas. ¿Cómo está parado el equipo de Jorge Almirón en este torneo Apertura que llegó a la mitad de su recorrido? Está en un lugar de privilegio y con expectativas renovadas.
Ya en el primer golpe de vista, observando lo que es la tabla de posiciones es fácil caer en la tentación de afirmar que Central es uno de los equipos en los que debiera haber mucha más clama que desesperación. Hoy hay un cuarto puesto (14 puntos y una efectividad del 58,3 por ciento) que de alguna manera funciona como escudo protector. A ese escudo sin dudas será necesario protegerlo de posibles fisuras, pero es ni más ni menos que el desafío que el equipo tendrá por delante.
Es especial el momento en que se hace este análisis, pero es el que toca. Es que en Arroyito hoy se viven días de mucha felicidad por lo que fue el gran triunfo en el clásico del pasado domingo en el Parque. Da la casualidad, o no, que ese fue el partido con el que Central llegó a esa mitad de camino en el torneo Apertura.
>>Leer más: Enzo Copetti, el testarudo del gol que inscribió su nombre en mayúsculas en la historia del clásico
El objetivo base del Canalla
Es súper conocido por todos, el objetivo de mínima para este primer tramo del torneo, el de la fase regular. No es otro que meterse entre los ocho primeros del grupo. En la medida de lo posible lo más arriba que se pueda, pero lo importante es clasificarse a octavos de final.
Y a Central este punto meridiano lo encuentra entre esos ocho mejores del grupo, en un cuarto puesto que le da cierta tranquilidad. Aunque parezca una nimiedad, la distancia hoy con Banfield, que es el primero que está quedando afuera, es de cuatro puntos, por lo que el Taladro necesita de dos partidos para alcanzarlo. De todas formas no es para confiarse.
Pero eso no es lo importante. Lo esencial a esta altura del torneo para Central es que ese cuarto puesto que hoy ostenta y esos 14 puntos que logró no fueron fruto de la casualidad ni mucho menos. Es más, haciendo un repaso un poquito más fino de lo que fue el desarrollo y el resultado de cada partido, la conclusión sería que el equipo mereciera tener algunas unidades más.
El fútbol como respaldo
Esto es, detrás de esos puntos que supo cosechar hay un rendimiento futbolístico que respalda el andar del equipo y en definitiva es lo que cuenta. Siempre ambas cosas fueron de la mano y este caso en particular no es la excepción.
>>Leer más: Ángel Di María lo dijo clarito: "Si no era el clásico, no hubiera jugado"
Cuando se habla de que Central tuvo la posibilidad de sumar algunos puntos más y estar más tranquilo todavía, se hace referencia a un par de partidos puntuales, en los que parecía tener los tres puntos en el bolsillo y por la razón que fuere no pudo lograrlo.
En el debut, ante Belgrano, el Canalla llegó a los 40 minutos del complemento ganando el partido y en un minuto y medio pasó a perderlo. Fueron tres puntos que se le escabulleron de entre los dedos.
En el viaje a Mar del Plata le pasó algo similar, sólo que el quedo del equipo desembocó en el empate de Aldosivi. Al Tiburón le dio sólo para eso.
Después, todo lo que ganó fue de manera merecida. Por ahí en La Plata, ante Gimnasia, el Canalla tuvo algo de fortuna (el gol del empate lo logró luego un tiro en el palo por parte del Lobo), pero venía de un partido contra Talleres en el que no mereció quedarse con las manos vacías y sin embargo fue lo que sucedió.
>>Leer más: Otra victoria rebelde y angelical de Central, que festejó a lo grande y hundió más a Newell's
Los puntos que merece
Punto más, punto menos, Central tiene prácticamente lo que merece y de alguna manera es algo que genera cierta calma o estabilidad emocional, tanto en los jugadores como en el cuerpo técnico. Porque hoy todos están parados en el lugar que quieren y cuando vuelven la vista atrás se dan cuenta que ya se recorrió la mitad del camino.
Ya llegará en Arroyito el tiempo de un mayor desgaste físico, con un calendario que lo obligará a una exigencia mayor, aunque todo será en el marco de una Copa Libertadores que todos quieren jugar, pero hasta aquí la realidad le marca que viene cumpliendo a rajatabla con una hoja de ruta clara. Hoy Central transita el camino correcto.