Martes 11 de Mayo de 2021
El FC Barcelona tuvo en su mano el liderato de la Liga Santander pero dejó escapar un precioso botín en los últimos minutos de su partido frente al Levante y finalmente fue un empate 3 a 3, por la jornada 36, dando vía libre al Atlético de Madrid del Cholo Simeone, cuya ventaja podría ser casi definitoria si logra vencer este miércoles a la Real Sociedad en el Metropolitano.
Pendientes también estarán el Sevilla y el Real Madrid, que se habrán alegrado tras el inesperado tropezón culé, el segundo consecutivo tras el empate sin goles frente al Atlético y el tercero en cuatro jornadas. No son números para un equipo campeón, ni una recta final que demuestre la ambición por el título. Precisamente cuando mejor fútbol exhibían.
La noche comenzó bien para los pupilos de Ronald Koeman, pero todo se complicó en una segunda parte donde los locales subieron su nivel. El dominio inicial fue blaugrana, con un Sergio Busquets recuperado liderando en el centro del campo, con Pedri buscando el espacio como pocos y con Messi pululando en tres cuartos y haciendo de las suyas. El rosarino fue quien abrió el marcador con una gran asistencia de volea a Jordi Alba, su mejor socio una vez más.
El gol fue respondido con un disparo tímido de Bardhi, pero la superioridad no se vio cuestionada. Mucho menos cuando llegó el segundo de la noche desde los pies de Pedri, que solo tuvo que empujar a gol un centro forzado de Dembélé. Todo marchaba sobre ruedas para un Barça que se ponía líder provisorio mandando un mensaje de solidez a sus rivales. Busquets rozó el tercero con un cabezazo peinado que se fue afuera por poco.
Pero todo cambió en el segundo acto. De un partido controlado, a la mayor de las locuras en ambas áreas. El equipo de Paco López aumentó la presión, ajustó la defensa y en dos minutos puso patas arriba el guion de la Liga. Primero fue Melero, con la cabeza, a un centro exquisito de Jorge Miramón. Y dos minutos después fue turno de Morales.
El Comandante, que logró su gol número 13 en La Liga, rubricó una volea magnífica al palo más alejado de Ter Stegen. La pérdida en la salida del balón castigó demasiado a un Barça que se quedaba sin recursos y con el marcador en contra.
En cuatro minutos, como por arte de magia, Dembélé recibió un rebote en el costado derecho y con gran potencia la cruzó ante la mirada de Aitor Fernández. El gol fue un acto de rabia, una forma de pasar página y asegurar un triunfo que podría valer una Liga. Pero no fue así. Sergio León se encargó de volver a cambiar el destino barcelonista.
Los cambios finales no ayudaron, Dest permitió a Toño ganar un cuerpo a cuerpo que terminó siendo definitivo cuando tan solo quedaban siete minutos para el minuto 90. El centro del lateral del Levante lo aprovechó Sergio León con su astucia habitual. El 3 a 3 dejó muy hundido a un Barça que lo intentó sin premio en el tramo final.
El Levante se defendió con todo y se aferró al punto. Un triunfo del Atlético este sábado (por la jornada 37, con una más por jugarse) lo pondría a cuatro puntos de los rojiblancos con tan solo seis por delante. Sólo un milagro devolvería al Barça a una pelea para la que parece desahuciado.