Tenis | Copa Davis

69 días después y con la Copa en casa

Argentina enfrenta a Italia en Parque Sarmiento. Sin las figuras excluyentes de la final del año pasado pero con una condición que no conocía: la de campeón.

Viernes 03 de Febrero de 2017

Sesenta y nueve días. Nada más. Hace sesenta y nueve días Argentina cumplía su gran sueño tenístico en la fría Zagreb, en Croacia y obtenía su primera y única Copa Davis. Lo que se espero por tantos años llegó lejos, con los protagonistas quizás más impensados pero en una final espectacular. Desde entonces, a pesar de que la emoción del logro continúa a flor de piel, los días pasaron como flechas o lo que es peor, tan incendiados y veloces como las pelotas que salen de la raqueta de Juan Martín Del Potro cuando le pega de derecha. Pasó todo tan rápido, que aún cuando todavía se dimensiona aquello Argentina volverá a presentarse por el certamen más importante de naciones. Desde hoy y hasta el domingo, ante Italia, por la Ronda 1 del Grupo Mundial, como local en el Parque Sarmiento de Buenos Aires, en la Capital Federal.

Este comienzo no se vivió nunca. Porque hoy, cuando los equipos entren a la cancha habrá una presencia de lujo: la Ensaladera de Plata. Argentina jugará por primera vez como campeón, aunque el contexto estará teñido de algunas cuestiones al menos extrañas.

La primera es que no contará con los dos grandes héroes que tuvo aquella final en el Arena Zagreb: Juan Martín Del Potro y Federico Delbonis. Lo de la Torre de Tandil no es extraño desde la ausencia en el campo, sí por lo que significaría entrar a la cancha para saborear las mieles del triunfo. La ausencia de Juan en la primera ronda de Copa Davis es un hecho. Cada año de los que decidió jugarla se sumó al equipo de cuartos de final en adelante. El armado de su calendario individual e influencias tales como viajes y superficies lo marginaron siempre. Esta vez aún más porque al haberse jugado la final de la Davis a finales de noviembre la competencia de un año agotador se extendió y recién volverá al circuito en algunos días este mes. Sin embargo, es probable que Delpo esté hoy en el Parque Sarmiento, el estrado elegido para homenajear a los campeones más allá de todo.

Aquel fin de semana en Zagreb Del Potro hizo la heroica ante Marin Cilic, igualó la serie 2 a 2 y le posibilitó a Federico Delbonis jugar el quinto y definitivo punto ante Ivo Karlovic. No fue entonces ni Guillermo Vilas, ni José Luis Clec, ni David Nalbandian el elegido para jugar el punto más importante de la historia del tenis argentino. Fue Fede Delbonis, que pagó con un match perfecto y consiguió darle rienda suelta al sueño colectivo. Pero ese Delbonis se desgastó tanto ante esas circunstancias que arrancó con muy malos resultados este 2017 y decidió parar unos días para barajar y dar de nuevo. Eligió no jugar la Davis. También, a pesar de la energía que podría significarle entrar a la cancha y ser reconocido por su gente.

Del equipo de esa final memorable se repetirán los nombres de Leonardo Mayer y Guido Pella. El correntino, recientemente papá, extendió la habitual pretemporada, como lo hizo Del Potro y aún no compitió este año. Pella, como Delbonis, tuvo un mal inicio de año, pero al final tomó parte del equipo. Eliminado tempranamente en el Abierto de Australia advirtió que la Davis "lo quemó", pero luego bajó decibeles y aceptó la convocatoria del capitán Daniel Orsanic. Pella no jugó ningún punto de la definición en Zagreb, pero el desgaste de todos fue evidente. Hoy el bahiense asumirá en este equipo el rol protagónico, como Mayer, anunciado para el dobles y artífice de victorias trascendentales desde el minuto uno en que se puso la albiceleste. Copero de ley el Yacaré.

Con ellos estarán Diego Schwartzman y Carlos Berlocq. El Peque está contracturado y espera llegar bien al domingo a pesar de haber sido anunciado para el dobles. No tomó parte del equipo campeón pero arrancó bien el 2017 y fue el primer hombre designado por el capitán. Se especuló con que no llegaría bien a este fin de semana y en su lugar entrenó por si acaso, otro campeón, el rosarino Renzo Olivo. Pero por ahora el Peque juega. Y de Berlocq qué decir? Charly no es ningún estilista del tenis, él mismo lo sabe, pero si algo no se le puede cuestionar al chascomunense es su entrega con el corazón. Lejos de otro Charly, mejor posicionado y más regular, igualmente éste, en forma y experimentado le genera confianza al capitán para sacar adelante una serie que será realmente dura.

Italia no es ningún hueso fácil de roer. Viene encontrándose con Argentina bastante seguido en los últimos años y eso también es un factor influyente. En 2014, también por la primera serie, venció en Mar Del Plata y el entonces equipo de Martín Jaite debió ir a jugar un repechaje para no descender. El año pasado, por la segunda ronda se encontraron en Pesaro y Argentina le devolvió gentilezas en esto de pegar de visitante.

La azzurra vino con Fabio Fognini y por eso ya tiene un mejor equipo desde lo individual. El morocho más seductor del circuito tiene un talento envidiable, un abanico de posibilidades para jugar que es admirado por cualquiera y se siente como pez en el agua en polvo de ladrillo. Sin embargo, cuando la adrenalina llega a punto de ebullición no siempre la capitaliza para su lado. Fognini es el más argentino de los italianos y esa impulsividad a veces lo traiciona.

Hoy, desde las 11, Guido Pella jugará ante Paolo Lorenzi, para abrir la serie. No se midieron nunca y a juzgar por el presente el bahiense debería salir airoso ante un jugador de 35 años especializado en otras cosas, como el circuito challenger. Aunque la etiqueta no debe distraer. Seguramente habrá batalla. De las duras.

Luego Charly irá contra Fognini, con quien está apenas 1 a 1 en el historial. Ya dio cuenta el chascomunense de que sabe dar sorpresas ante las mejores raquetas visitantes, por eso nadie duda de que hoy saldrá a continuar esa senda. Es otro copero, Charly. Se potencia con el afuera y lejos de sentir presión, se agranda hasta sentirse El Increíble Hulk.

El Parque Sarmiento aparecerá hoy, también, como un escenario por conocer, en el que Argentina será local tras jugar todas las series como visitante en 2016, tras ser anfitrión en Tecnópolis en 2015 y mientras espera que culmine la remodelación del Mary Terán de Weiss. Abrazará a los campeones y muy probablemente a muchísimas figuras del tenis que no se querrán perder los primeros juegos del dueño de la Ensaladera. La pena es que hasta ayer había muy pocas entradas vendidas y de no remontar hoy la expectativa quizás el público quede corto. No jugará Juan Martín Del Potro, quien agotó venta de tickets en las exhibiciones que jugó en diciembre junto a David Ferrer. Ese no es un dato menor. Pero Argentina esta vez es campeón. Y es distinto a todo. Habrá que ver cómo le queda la corona.

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